Los riesgos para Alemania –y Europa– si ilegalizan a AfD
El informe de Interior donde declara al partido «contrario a la Constitución» supone un primer paso para poner a Alternativa por Alemania fuera de la ley, pero desataría un fuerte conflicto social y político en el país y en toda Europa
La cúpula del partido Alternativa para Alemania (AfD), en su sede en Berlín
«Passdeutsche» (alemanes con pasaporte), «Großer Austausch» (gran sustitución), «Umvolkung» (reemplazo étnico), «Messermigranten» (inmigrantes violentos): según informaciones del periódico F.A.Z., estos son algunos de los términos que utiliza el partido Alternativa por Alemania (AfD) segunda fuerza política de la República Federal, y principal partido de la oposición para el nuevo gobierno que entra.
Es y sigue siendo el partido con mayor crecimiento y expansión según los resultados en la últimas elecciones y todas las encuestas a día de hoy.
Este tipo de conceptos mencionados son los que la Oficina Federal para la Protección de la Constitución alemana ha utilizado para justificar la clasificación del partido AfD como una formación «extremista de derecha».
El servicio de inteligencia nacional argumenta su decisión diciendo que se han constatado las sospechas de que algunos fines del partido, en ámbitos clave, violan el orden constitucional y democrático.
Rechazo del principio de igualdad entre las personas
En la página del BfV (Bundesamt für Verfassungsschutz), la Oficina para la Defensa de la Constitución que fue creada para la protección de la democracia por el pasado alemán con el nacionalsocialismo, encontramos estos contenidos:
«El extremismo de derecha no es un fenómeno homogéneo en Alemania. Los elementos ideológicos racistas, antisemitas y nacionalistas se manifiestan de diversas formas. Sin embargo, en todos los extremistas de derecha se observa una sobrevaloración de la pertenencia étnica y, con ello, el rechazo del principio de igualdad entre las personas».
«Los extremistas de derecha parten de la base de que la pertenencia a una etnia o nación determina el valor de una persona. Esta concepción de los valores entra en contradicción fundamental con la Constitución alemana».
Este servicio de inteligencia interior federal nos ha comunicado hoy lo siguiente: «La concepción étnico–descendiente del pueblo que prevalece en el partido no es compatible con el orden básico libre y democrático». «Su objetivo –añade– es excluir a determinados grupos de población de la igualdad de participación en la sociedad».
Sobre la inmigraciónm musulmana
Y afirma tajante: «En concreto, el partido AfD considera a los ciudadanos alemanes con historial de inmigración de países de mayoría musulmana como no miembros iguales del pueblo alemán, según la definición étnica del partido». Esto se lee hoy en el comunicado.
Por eso el servicio nacional de inteligencia de Alemania ha clasificado a todo AfD como extrema derecha. Sostienen que las declaraciones y posiciones del partido y de sus principales representantes violan el principio de la dignidad humana. Con estos motivos han explicado los vicepresidentes de la agencia, Sinan Selen y Silke Willems, la decisión tomada sobre esta clasificación.
Esto supone un primer paso para poner a AfD fuera de la ley, pero supone sin duda un gran riesgo de abrir un fuerte conflicto social y político en Alemania y en toda Europa.
Causas para ilegalizar un partido
La Constitución alemana establece en el artículo 21: «Los partidos que, basándose en sus objetivos o en el comportamiento de sus partidarios, tengan como objetivo menoscabar o eliminar el orden fundamental libre y democrático o poner en peligro la existencia de la República Federal de Alemania, son inconstitucionales».
En 2017 fracasó un intento de prohibir el Partido Nacional Democrático de Alemania (NPD), un partido realmente nazi que luego pasó a llamarse «Die Heimat» (La Patria). En la fundamentación de la sentencia contra NPD se dice que este fue calificado entonces de inconstitucional, pero también se consideró que era insignificante desde el punto de vista político.
Llegar a una prohibición sería en esta fechas una verdadera bomba
Estas frases centrales de la sentencia del Tribunal Constitucional Federal podrían tomarse como punto de referencia para un posible procedimiento de prohibición de la AfD. No obstante, llegar a una prohibición sería, en estas fechas, una verdadera bomba y desembocaría en una real confrontación social y política. Habría una fuerte respuesta ciudadana teniendo en cuenta que son más de un 20% de ciudadanos los que votaron a AfD.
Efecto en Europa
Los éxitos electorales de las «nuevas derechas» tanto en Alemania como en otros países de Europa manifiestan el gran descontento de un sector importante y cada vez mayor de los ciudadanos contra las políticas implementada por la Unión Europea en los últimos tiempos: su globalismo, sus políticas ideológicas (wokes), su gasto exorbitado en cambiar las identidades nacionales y las raíces propiamente europeas, están fracasando de facto.
Principalmente la gran migración y la aceleración de esta, con la consiguiente sustitución poblacional que acarrea, se ha convertido en la primera fuente de malestar en Alemania, en Francia y en buena parte de nuestras naciones.
Al mismo tiempo la fuerte presión fiscal, el enriquecimiento y corrupción de ciertas elites políticas, sumado al creciente empobrecimiento de las clases medias ha encontrado una clara respuesta y representación en todas las formaciones de nueva derecha.
Espionaje con informantes confidenciales y la interceptación de comunicaciones
El triunfo de AfD en Alemania ha sido el más destacado. Hoy es el partido con mayor intención de voto y va a ser la primera fuerza de oposición frente a la nueva formación de gobierno entre el Centro Derecha y los socialistas.
Por eso la clasificación de «formación extremista» para AfD puede ser un primer paso para buscar su ilegalización ya que permite al gobierno federal recurrir a métodos secretos para vigilar al partido, como el uso del espionaje con informantes confidenciales o la interceptación de comunicaciones.
El actual canciller alemán (ya saliente), Olaf Scholz, ha declarado por su parte que el informe de la agencia presenta una justificación muy detallada, pero ha expresado la necesidad de no precipitarse en los procedimientos de prohibición. Sin duda el choque social que este camino puede provocar será elevado.
Las protestas
Alternativa para Alemania se ha pronunciado calificándola la decisión de «políticamente cuestionable», así ha dicho el legislador del estado de Baden-Wuerttemberg, Anton Baron y ha añadido: «Es triste ver el estado de la democracia en nuestro país cuando los viejos partidos utilizan medios políticamente cuestionables contra el partido más fuerte de la oposición».
Lo mismo piensan los líderes de AfD, Alice Weidel y Tino Chrupalla quienes han manifestado que esto es un «golpe a la democracia». Ellos entienden que es el último estertor del gobierno progresista saliente de Scholz y sus fracasados compañeros de viaje.