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CrónicaCarmen de CarlosArgentina

Causas y consecuencias del regreso de Cristina Kirchner a la arena electoral

La mujer que llegó a tener más poder que Evita Perón se rebaja y vuelve a la arena electoral para disputar un puesto menor de legisladora provincial que le dará la impunidad que necesita

Cristina Fernández de Kirchner durante un acto en la ciudad de Quilmes, provincia de Buenos Aires (Argentina).EFE

Ha vuelto y quizás confía en ser o tener millones de votos en las elecciones provinciales de Buenos Aires. Cristina Fernández, viuda de Néstor Kirchner, expresidenta de Argentina y ex vicepresidenta de Alberto Fernández, baja unos escalones y se presenta como candidata a legisladora por lo que se conoce como la Tercera Sección Electoral. La decisión, entre otras razones, se debe a la imperante necesidad de conseguir fueros antes de que se tropiece con una sentencia firme que la condene e inhabilite para ocupar cargos políticos. Pero hay más.

La Tercera Sección Electoral es el distrito más fuerte que tiene el peronismo en la provincia de Buenos Aires (tamaño de Italia). Se trata de un territorio que contiene 19 municipios y donde unos cinco millones de personas pueden votar. En el bastión de La Matanza tiene el PJ (Partido Justicialista), del que es presidenta, la masa electoral más robusta.

El próximo 7 de septiembre, se renovarán 18 escaños provinciales del Congreso y 9 del Senado. El resultado, a todas luces, se interpretará como el prólogo de las elecciones de medio término de octubre donde se renueva la mitad de los escaños del Congreso y un tercio del Senado.

La mujer que llegó a tener más poder que Evita Perón se rebaja y vuelve a la arena electoral para disputar un puesto menor que le dará la impunidad que necesita. Su camino al blindaje judicial únicamente lo podría interrumpir la Corte Suprema si adelantara su fallo condenatorio en la causa de Vialidad, una de tantas relacionadas con los múltiples casos de corrupción que hicieron de sus dos gobiernos consecutivos (2007-2015) una seña de identidad.

CFK, siglas por las que todavía se conoce a la condenada a seis años de arresto domiciliario, aprovecha la coyuntura favorable después de que el proyecto de «ficha limpia» que impedía ser candidato a una persona con fallo en segunda instancia, naufragara en el Congreso en unas circunstancias extrañas. Varios diputados que votaron en contra declararon que lo hicieron a petición del presidente Javier Milei, pero éste dijo que no era cierto y arremetió contra su socio a medias, Mauricio Macri.

En cualquier caso, la decisión de no dar luz verde a la «ficha limpia», a principios del mes de mayo, le dio un respiro a la condenada que tiene otras cuatro querellas en lista de espera por corrupción y abuso de autoridad. Otro objetivo y en otros plazos de la viuda de Kirchner, para el que necesita unidad en el peronismo, es reformar la Constitución para que los senadores puedan tener reelección indefinida. Y de paso, terminar con las elecciones de medio término, como sucede en Estados Unidos, cuya Carta Magna fue inspiradora de la argentina, tras la reforma de 1994 negociada entre los expresidentes Raúl Alfonsín (Unión Cívica Radical) y Carlos Menem (PJ) en lo que se conoció como el Pacto de Olivos, en referencia a la residencia oficial de los jefes de Estado.

Hay más razones que han empujado a la expresidenta a volver a batirse el cobre (el oro es otro tema) en la arena electoral frente a una alianza entre La Libertad Avanza (LLA) del presidente Milei y Propuesta Republicana (PRO) de Mauricio Macri. El PJ, el peronismo oficial, atraviesa una de sus eternas crisis de liderazgo y escisiones o para ser más precisos, de lucha por el liderazgo.

Axel Kicillov, actual gobernador de Buenos Aires y antiguo ministro de Economía de CFK (artífice de la intervención y posterior expropiación de YPF a Repsol) siente que es el heredero natural del poder para disputar en dos años la presidencia a Javier Milei y se ha alejado de quien fuera su madrina política.

Las opiniones sobre quién debe ser el elegido están divididas y el apellido Kirchner que lleva en primer lugar Máximo podría perderse en el pelotón militantes que nunca llegaron a más. Su madre quiere evitarlo. La unidad es la fuerza de toda formación política y «Cristina» ya está tendiendo puentes con Kicillov. Es posible que logre una reconciliación o reunificación y al final se siga la descripción del general Juan Domingo Perón sobre los suyos cuando decía: «Los peronistas somos como los gatos cuando parece que nos peleamos nos estamos reproduciendo.»

En cualquier caso, su adversario en estas elecciones bonaerenses es hoy por hoy desconocido. El «triángulo de hierro», como se conoce el formado por el presidente Javier Milei, su hermana y secretaria general de la Presidencia, Karina y el asesor Santiago Caputo, deshojan la margarita del candidato que le hará frente en las urnas. La oportunidad de enfrentar a Reina Cristina, título de la biografía firmada por Olga Wornat, es un desafío formidable para el oficialismo, que ya se siente ganador.

El Ejecutivo, de momento, guarda silencio. Hasta mediados del mes de julio tiene tiempo para designar a su candidato, pero la cuenta de @MileiLibertador que se presenta como Jack y que siempre acierta tuiteó:

Cualquier batalla en las urnas, por pequeña que sea, supone un desgaste extraordinario, pero también una oportunidad de todas las que ha perdido tras dejar la Casa Rosada Cristina Fernández.