Fundado en 1910
Robert D.Kaplan, periodista y analista

Robert D. Kaplan, periodista y analista geopolítico en la sede de la Fundación Ramón ArecesPaula Argüelles

Entrevista | Robert D. Kaplan, periodista y analista geopolítico  «No creo en una guerra EE.UU.-China, desencadenaría una catástrofe financiera mundial»

El analista geopolítico estadounidense publica su último libro, Tierra baldía, en el que analiza los retos de un mundo sumido en una inestabilidad constante y plagado de crisis

Robert D. Kaplan (Nueva York, 1952) es uno de los analistas geopolíticos más relevantes de los últimos tiempos. Sus predicciones suelen resonar entre las más altas esferas porque no suele fallar. El reconocido periodista acaba de publicar su último libro, Tierra baldía: un mundo en crisis permanente (RBA, 2025). El título no está escogido al azar, sino que hace referencia al poema del mismo nombre de T. S. Eliot. Kaplan establece en su ensayo una analogía entre el momento de volatilidad actual y la República de Weimar, que desembocó en el Tercer Reich.

En un mundo plagado de conflictos, guerras comerciales y tensiones permanentes, Kaplan concede una entrevista a El Debate en la sede de la Fundación Ramón Areces para desgranar las claves de una actualidad que, en muchas ocasiones, nos sobrepasa. El renombrado analista es pesimista respecto al futuro y augura un aumento del autoritarismo, alentado, sobre todo, por la irrupción de las nuevas tecnologías.

En su libro Tierra baldía realiza una comparación entre la República de Weimar, que terminó por aupar a Hitler, con el panorama mundial actual. ¿Hacia dónde nos encaminamos?

–Nos dirigimos hacia un mundo de crisis permanente, ya que la tecnología no ha logrado derrotar a la geografía, sino que la ha reducido. El mundo es ahora más pequeño, más claustrofóbico y angustioso que nunca. Las crisis se acumulan, una encima de otra. La conectividad tecnológica es genial para los mercados financieros, para la vida intelectual, pero es terrible para la geopolítica porque significa que una crisis en una parte del planeta puede afectar a otra crisis y a otra parte de la Tierra como nunca antes. Es por ello por lo que siempre estamos discutiendo sobre algo y por eso siempre estamos sin aliento, y así seguiremos.

¿Será siempre así?

–Nada dura para siempre. En última instancia, tendremos una civilización multiplanetaria, no solo una civilización multipolar, sino multiplanetaria. Creo que la rivalidad bipolar entre Estados Unidos y China es la última fase de la geopolítica tradicional.

¿Qué papel cree que juega concretamente la inteligencia artificial (IA) en este declive?

–La IA es mucho más amigable con las autocracias. Creo que esta tecnología no necesariamente debe conducir a que aparezcan gobernantes más autocráticos, pero sí a una sociedad más autocrática, más vertical, que será, por definición, desigual. Algunas personas son capaces de aprovecharse mejor que otras del peso que están adquiriendo estas nuevas tecnologías en nuestras vidas. Estas también dan a los gobernantes mayores oportunidades para espiar a su propio pueblo, para dirigir las cosas, y este es el principio de la autocracia.

Robert D.Kaplan, periodista y analista geopolítico

Robert D. Kaplan, periodista y analista geopolítico durante la entrevista con El DebatePaula Argüelles

Hablando de gobernanza, ¿cómo valora este segundo mandato de Donald Trump?

–Le veo más concentrado que en su primer mandato. En 2016, Trump no se esperaba ser elegido presidente y no tenía planes ni experiencia al respecto, por lo que estaba constantemente frustrado. Durante esta segunda Administración, es más vengativo y ha querido vengarse de sus enemigos. Todo se ha vuelto más personal. Durante estos últimos cuatro años fuera del cargo, ya nombró a todo un equipo para planear todo lo que haría si volvía a la Casa Blanca, y ahora esa preparación se está viendo durante su segundo mandato.

Usted asegura que Trump tiene muy claras sus ideas, pero a veces en política exterior parece que va dando bandazos…

–Bueno, algo que hay que tener en cuenta de Trump es que tiene poca capacidad de atención. La gente me pregunta: '¿Es Trump un fascista?' Mi respuesta es clara: 'No es lo suficientemente serio como para ser un fascista'. Los fascistas tienen un plan, tienen una capacidad de atención y unos objetivos específicos. Trump no es así. Por ejemplo, anunció aranceles para todos los países, sin embargo, el mercado de valores se desplomó, sus asesores le aconsejaron que diera marcha atrás y así lo hizo.

Estos rasgos no se asemejan a los de un líder autoritario. En cuanto a la política internacional, esta requiere pensar a muy largo plazo, requiere plantearse y ponerse en los peores escenarios posibles y estar cinco pasos por delante del resto, como en el ajedrez. Trump no es un jugador de ajedrez, pero esto tampoco significa que las decisiones que haya tomado hayan sido malas, sino que simplemente no tiene una idea coherente sobre el mundo. Eso sí, odia a las élites, y aún más a las élites europeas. Respeta el poder, de ahí la actitud hacia Rusia, que, sinceramente, no llego a entender.

Trump no es lo suficientemente serio como para ser un fascistaRobert D. KaplanPeriodista y analista geopolítico

¿Cree posible que logre acabar con la guerra en Ucrania?

–No sé qué es lo que Trump está intentando hacer con Ucrania. Así que no puedo decirte si conseguirá poner fin a la guerra. Por un lado, está enfadado con [Vladimir] Putin. Por otro lado, está negando las armas a Ucrania. Así que no sé a dónde va esto. Dijo que resolvería la guerra en Ucrania en 24 horas y luego creo que realmente se aburrió, perdió el interés cuando se dio cuenta de que no era capaz de resolver el conflicto.

¿Se ha dado por vencido entonces?

–Creo que está más centrado en Oriente Medio. Hay que recordar que ya en campaña Trump insistió en dos ideas. La primera, que estaba en contra de la guerra y que no iba a involucrar a Estados Unidos en nuevos conflictos, y que estaba en contra de las armas nucleares. Así que el bombardeo contra Irán no fue necesariamente contradictorio con lo que había prometido: no ha supuesto una nueva guerra para Estados Unidos y atacó el programa nuclear iraní. Trump no ha desplegado fuerzas terrestres en Oriente Medio y tampoco tiene intención de hacerlo.

Se ha especulado mucho con una Tercera Guerra Mundial a raíz de los conflictos en Oriente Medio y Europa. ¿Realmente cree que es posible un nuevo conflicto global?

–No lo creo. Rusia está tan abrumada por la guerra de Ucrania que no tiene capacidad para invadir Europa. Con respecto a Taiwán, así como el miedo a las armas nucleares mantuvo la paz en Europa durante la Guerra Fría, ahora el miedo a una catástrofe financiera mundial mantiene la paz entre China y Estados Unidos. Hay que recordar que son las dos economías más grandes del mundo, las rutas marítimas más importantes del mundo, las cadenas de suministro. Hay mucho más en juego ahora mismo en Asia que en Oriente Medio o Ucrania.

El miedo a una catástrofe financiera mundial mantiene la paz entre China y Estados UnidosRobert D. KaplanPeriodista y analista geopolítico

En su libro se muestra optimista sobre el futuro de Irán, pero la reciente guerra con Israel ha demostrado que no es tan sencillo acabar con el régimen de los ayatolás. ¿Sigue pensando lo mismo?

–Es cierto que no se cambia un régimen simplemente bombardeando un país. Irán evolucionará por sí mismo de maneras enrevesadas. Podría acabar convirtiéndose en una dictadura militar como Egipto o Pakistán, o podría encaminarse hacia una regionalización, en la que las minorías (kurdos, árabes, baluchíes…) tendrían algo de autonomía con un Estado central más débil.

Cuando el Sah estaba en el poder, nadie podía imaginar un Irán que no fuera gobernado por Mohammad Reza Pahleví y más tarde por su hijo. Entonces llegó la Revolución Islámica y el Sah desapareció. Este régimen lleva ya 45 años en el poder, pero créeme, desaparecerá. No en cuestión de días o semanas, pero creo que dentro de dos años, más o menos. Será interesante ver qué ocurre cuando el líder supremo muera.

¿Se ha vuelto irrelevante Europa en el mundo actual?

–No irrelevante, solo marginal. Europa, debido a que en los últimos 80 años ha tenido su presupuesto de defensa subvencionado por Estados Unidos, vive en un mundo en el que puede permitirse el lujo de pensar y discutir sobre cosas como el Derecho Internacional, mientras que en otros lugares del mundo, como Oriente Medio, Asia o incluso en Rusia, nadie piensa así.

Robert D.Kaplan, periodista y analista geopolítico

Robert D. Kaplan, periodista y analista geopolítico durante la entrevista con El DebatePaula Argüelles

¿Cómo se ve ahora el Gobierno de España en el exterior? Sobre todo, tras el encontronazo en la cumbre de la OTAN por el gasto en Defensa.

–Entiendo que, debido a su posición geográfica, España está más centrada en la inmigración que, digamos, en la guerra de Ucrania. Pero, al fin y al cabo, formar parte de una alianza como la OTAN conlleva sacrificios y, cuando no estás dispuesto a comprometerte a cambios básicos, dejas de ser serio. Lo definiría como autoindulgente.

¿Superará China a Estados Unidos y pasará a ser la primera potencia mundial?

–No, no lo creo. Creo que la situación política de China es más inestable de lo que pensamos y, en un futuro, veremos un país muy diferente. Creo que hay más lucha y debate dentro de China de lo que somos conscientes.

comentarios
tracking

Compartir

Herramientas