EE.UU. se suma a un esfuerzo internacional de garantías de seguridad para Ucrania, pero sin desplegar tropas
EE.UU. se suma a un esfuerzo internacional de garantías de seguridad para Ucrania, pero sin desplegar tropas
Trump y Zelenski se reunieron en Washington junto a líderes europeos para avanzar en un marco de cooperación con más de 30 países, mientras la OTAN descarta la membresía ucraniana y apuesta por compromisos de defensa y diálogo diplomático
El secretario general de la OTAN, Mark Rutte, confirmó este lunes que Estados Unidos participará en un mecanismo internacional de apoyo a Ucrania frente a la invasión rusa. La iniciativa, en la que intervienen alrededor de 30 países bajo el liderazgo de Reino Unido y Francia, también cuenta con el respaldo de aliados como Japón y Australia. No obstante, Rutte fue claro: la cooperación no implica el envío de tropas al terreno ni supone, por el momento, un compromiso de adhesión de Ucrania a la Alianza Atlántica.
La decisión se conoció tras el encuentro celebrado en la Casa Blanca entre el presidente estadounidense, Donald Trump, y su homólogo ucraniano, Volodímir Zelenski, en presencia de varios mandatarios europeos. Según explicó Rutte en declaraciones a Fox News, Washington «quiere estar involucrado» en este dispositivo de garantías de seguridad, pero los detalles sobre el alcance de su papel todavía deberán definirse en las próximas jornadas.
Aunque la fórmula no contempla activar formalmente el Artículo 5 de la OTAN —que establece que un ataque contra un miembro es considerado una agresión contra todos—, Rutte subrayó que las medidas buscan ofrecer a Kiev un marco de protección inspirado en ese principio colectivo. «Lo que significará exactamente la implicación de Estados Unidos será objeto de debate en los próximos días y semanas», puntualizó.
En paralelo, Trump aseguró que Estados Unidos seguirá suministrando armas a Ucrania, operación financiada principalmente por socios europeos. Sin embargo, la posibilidad de desplegar fuerzas multinacionales de mantenimiento de la paz, planteada en ocasiones por líderes como Emmanuel Macron, no estuvo sobre la mesa durante la reunión en Washington.
El encuentro en la Casa Blanca, que se extendió varias horas, contó con la participación de Emmanuel Macron (Francia), Giorgia Meloni (Italia), Friedrich Merz (Alemania), Keir Starmer (Reino Unido), Alexander Stubb (Finlandia), Ursula von der Leyen (Comisión Europea) y Mark Rutte (OTAN)
El propio Rutte insistió en que «no se discutió en absoluto» un eventual envío de tropas extranjeras a suelo ucraniano. El esfuerzo común se centra por ahora en coordinar recursos, asistencia militar y un marco de garantías políticas que disuada a Rusia de intensificar la ofensiva.
Al mismo tiempo, Trump aprovechó la ocasión para anunciar su intención de facilitar un encuentro entre Zelenski y el presidente ruso, Vladímir Putin. Según el mandatario estadounidense, este eventual diálogo sería un paso decisivo hacia un proceso de paz que complemente las garantías de seguridad acordadas con los socios europeos.
Este escenario refleja una nueva fase en la guerra de Ucrania: mientras Kiev reclama mayor firmeza militar, la OTAN y sus aliados buscan un delicado equilibrio entre la presión a Moscú y el impulso de negociaciones que abran la puerta a un cese de hostilidades.
Estados Unidos, al involucrarse en este esfuerzo multilateral, pretende reforzar su liderazgo internacional, pero sin comprometerse a un despliegue directo que podría escalar el conflicto a niveles imprevisibles.