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Putin y Zelenski, junto a Emmanuel Macron, en 2019

Opciones y probabilidades de una cumbre entre Putin y Zelenski

A pesar de los esfuerzos de Trump, no hay todavía fecha ni lugar para la reunión entre los dos mandatarios

Es el siguiente paso en las negociaciones, difíciles y tortuosas, hacia la paz. Después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se reuniera primero con Vladimir Putin y, tres días después, con Volodimir Zelenski –a quien acompañó una retahíla de líderes europeos–, lo siguiente debe ser un encuentro entre los mandatarios de Rusia y Ucrania, previo paso a una cumbre trilateral donde se uniría Donald Trump.

Sin embargo, que Putin y Zelenski se reúnan no es tan fácil e inminente como muchos analistas apuntaban el lunes por la noche, cuando el presidente norteamericano anunció que habían comenzado los preparativos para la misma y el ucraniano, poco después, confirmara que espera una reunión «sin condiciones».

El Kremlin, como siempre hace en este tipo de cuestiones, se encargó de enfriar las expectativas. Primero, el asesor presidencial, Yuri Ushakov, se limitó a decir que, durante la llamada entre Trump y Putin del lunes, se «barajó la posibilidad de elevar el nivel de representantes de las delegaciones». Horas después, el ministro de Exteriores, Serguéi Lavrov, aseguró que un encuentro así debe prepararse «minuciosamente», pero no ofreció más detalles.

Más allá de las voluntades, el primer paso –y nada fácil– antes de celebrar esta cumbre sería determinar la sede. Según adelantó el martes la agencia de noticias Afp, Putin, durante la llamada, le sugirió a Trump que el encuentro debería darse en Moscú, algo que el republicano rechazó. Obviamente, tendría poco sentido que Zelenski se metiera en la boca del lobo y viajara a la capital rusa, situándose en clara inferioridad en las negociaciones.

Lo lógico sería que dicho encuentro tuviese lugar en sede neutral. Por ejemplo en la ciudad turca de Estambul, que ya ha albergado en estos últimos meses algunas rondas de conversaciones entre delegaciones de Rusia y Ucrania, que no han llevado a más que a canjes de prisioneros. Desde Washington, por su parte, sugieren Budapest, la capital húngara, pues Putin iría a la casa de su amigo Viktor Orban, mientras que Zelenski viajaría a un país perteneciente a la Unión Europea –aunque siempre el más reacio a apoyar a Kiev y condenar a Moscú–.

Delegaciones de Rusia y Ucrania en Estambul, TurquíaAFP

Otro condicionante para encontrar un lugar es que el presidente ruso tiene, desde hace más de dos años, una orden de arresto de la Corte Penal Internacional, que le acusó de delitos de deportación forzada y traslado ilegal de niños ucranianos a territorios ocupados por Rusia. Algunos países, como Suiza –que fue el lugar propuesto por el presidente francés, Emmanuel Macron–, han anunciado que ofrecerán inmunidad al líder ruso si viaja a su país. Mismo caso que Austria, que también se ha abierto a levantar las sanciones para celebrar la cumbre entre sus fronteras.

Sea como fuere, la sede no es el mayor de los problemas. Si desde Kiev meten prisa a Estados Unidos para que, a su vez, presione a Rusia y cierren una fecha para la reunión, la estrategia desde Moscú es enfriar todo lo posible esta ebullición respecto al conflicto que se está viviendo en las últimas horas y postergar el momento del encuentro todo lo posible.

Desde el Kremlin, donde consideran a Zelenski un «presidente ilegítimo», siempre han puesto muchas trabas a un encuentro entre los mandatarios y aseguran que no tienen nada que negociar con él. De hecho, como la última vez hace unas semanas, cuando Ucrania ha logrado establecer rondas de negociaciones con Rusia, la delegación de estos ha estado liderada por Vladimir Medinski, el asesor de Putin para asuntos culturales y considerado un «hombre menor» dentro del organigrama del Kremlin, lo que demuestra el poco interés que tiene Putin en encontrarse con su homólogo ucraniano.

La clave y la esperanza para Kiev radica en la presión que pueda ejercer Trump, como cuando amenazó con aranceles secundarios para Rusia y logró que Putin viajara hasta Alaska para reunirse con él. Sin embargo, pese a ese encuentro, las posiciones entre Rusia y Ucrania siguen siendo irreconciliables. Y Trump, pese a sus intentos, lo sabe. «Es posible que Putin no quiera llegar a un acuerdo», reconoció en la Casa Blanca este martes. Hasta la fecha, Putin y Zelenski solo se han visto una vez en persona. Fue en París, en 2019. Seis años después, sigue sin estar claro si volverán a verse.