Qatar, el enemigo convertido en mediador a pesar de sus vínculos con Hamás
El pequeño emirato islamista ha logrado maniobrar para ser avalado por Israel y EE.UU. como el negociador central, aunque expertos sostienen que ha sido y sigue siendo el principal financiador del grupo terrorista palestino
El emir de Qatar, el jeque Tamim bin Hamad bin Khalifa Al-Thani
Al cumplirse ya 700 días desde la masacre del 7 de octubre del 2023 perpetrada por la organización terrorista Hamás en el sur de Israel, la pregunta central que se hace la ciudadanía israelí es cómo derrotar a Hamás, lograr que deponga las armas, libere a los rehenes y no vuelva a constituir una amenaza para el Estado de Israel. Se debate si el operativo ya gradualmente en camino, la conquista de la ciudad de Gaza, puede ser la respuesta. En medio de los debates, hay quienes no entienden cómo no se ve lo central, lo clave e imprescindible: el secreto está en Qatar.
El pequeño emirato islamista ha logrado maniobrar de modo que se convirtió en el negociador central en los intentos por lograr acuerdos entre las partes, aunque de hecho, según sostienen expertos diversos en Medio Oriente, ha sido y sigue siendo el principal financiador de Hamás. Es más: hay quienes sostienen que la única forma de lograr la liberación de los secuestrados que Hamás tiene en su poder, es lanzar un ultimátum tajante a Qatar, aclarando que si ello no se concreta de inmediato, Israel se abocará a dañar sus intereses a nivel mundial.
Una arista especialmente problemática de esta situación, es que sin el aval del Primer Ministro israelí Benjamín Netanyahu, Qatar no podría estar en esta situación. Desde hace varios meses está en curso una investigación del Servicio General de Seguridad (Shin Bet) en cuyo marco fueron detenidos algunos de los más cercanos colaboradores de Netanyahu, por vínculos con Qatar y la sospecha de haber prestado diferentes servicios a sus autoridades inclusive durante la guerra. Que gente tan allegada al jefe de gobierno haya estado en esa situación, es un claro motivo de preocupación. En estos días el propio Primer Ministro será convocado a dar testimonio sobre el caso, aunque hasta ahora ha alegado que «no sabía nada». Su primera reacción, sin embargo, había sido que la investigación en cuestión es «otra forma de perseguirme a mí».
El gran problema de fondo es que un país como Qatar, esté recibiendo aval de hecho de Israel y Estados Unidos en su condición de mediador, a pesar de sus profundos vínculos con Hamás. Una de las «pruebas» públicas al respecto fueron las declaraciones tiempo atrás de Netanyahu diciendo que «Qatar no es un país enemigo. Es un país complejo».
Estas palabras sacaron de quicio a no pocos. Entre ellos, al Dr. Udi Levy, ex alto oficial en el Mossad, quien tuvo a su cargo la unidad «Tsiltsal» responsable de combatir la financiación del terrorismo. Otro es el Coronel (retirado) Dr. Yigal Carmon, quien se desempeñó como asesor de anti terrorismo de los jefes de gobierno Itzjak Shamir e Itzjak Rabin. Hoy encabeza MEMRI, sigla en inglés del Middle East Media Research Institute, o sea el Instituto de Investigación de los Medios en Medio Oriente, en cuyo portal publicó categóricas acusaciones contra Qatar y también a Netanyahu por no enfrentarlo.
«Qatar es el principal patrocinador del Islam yihadista en todo el mundo, tanto en países árabes como musulmanes en general y en Occidente», acusa Carmon. «Y en este sentido es un estado enemigo, porque el islam yihadista es un enemigo. Está todo escrito, documentado ampliamente. Dondequiera que haya un conflicto entre yihadistas y laicos en el mundo árabe y musulmán, Qatar está del lado yihadista».
Por eso Carmon sugirió a familias de los israelíes secuestrados por Hamás, que en lugar de manifestar contra el Gobierno para recuperar a sus seres queridos, pidan a empresas de alta tecnología de Israel que con ataque cibernéticos neutralicen la economía qatarí. «Si se les caen dos o tres bancos, van a entender», asegura. «Israel debe aclararles que si no responden de inmediato a las exigencias, aquí nos encargaremos de atentar contra sus intereses. Realmente no puedo comprender por qué no se lo hace».
Cabe suponer que eso precisamente debe plantearse también en la investigación en curso. Carmon estima que no necesariamente debe haber sospecha de corrupción de parte de Netanyahu sino también consideraciones políticas por las que esta situación según él anómala, son «inaceptables».
También el Dr. Udi Levy dice que no puede creer lo que está ocurriendo. «Yo creo que Israel tiene que dar 24 horas a Qatar para que sean liberados todos los secuestrados y Hamás deponga las armas. Y decirle que de lo contrario, Israel les declara la guerra».
El poderío de Qatar
Levy recuerda las distintas etapas del proceso que llevó al poderío de Qatar. Antes del 11 de setiembre, Arabia Saudí era el principal financiador de grupos islamistas, explica. Los atentados en Estados Unidos «le hicieron ver la problemática y cambió de rumbo, y cuando Arabia Saudí se retiró, el principal patrocinador de toda la organización terrorista pasó a ser Qatar».
Levy detalló en una reciente rueda de prensa virtual que Qatar «con el pleno apoyo de la Hermandad Musulmana, adoptó una estrategia muy peligrosa: por un lado, comprar el mundo y, por otro, patrocinar al grupo islámico radical y fortalecer la capacidad de la Hermandad Musulmana para que, finalmente, el Islam regrese a su lugar original».
Ignacio Galán, presidente ejecutivo del Grupo Iberdrola, invitado por el Emir de Qatar a la cena de Estado con motivo de la visita de Donald Trump
Levy cuenta que durante la guerra en curso, el ejército israelí le pidió a él que ayudase a descifrar numerosos documentos hallados en los túneles y cuarteles de Hamás. «Estaba clarísimo con esos documentos que la financiación por parte de Qatar lo invadía todo, daba dinero a Hamás a muchos niveles. Eso financió toda la infraestructura terrorista, incluyendo los túneles, 500 kilómetros de túneles debajo de la franja de Gaza».
Levy agrega que «lo que Qatar hizo por Hamás va mucho más allá de las valijas con dólares e Israel lo sabe».
Esto no es un secreto revelado ahora. Se sabe. Por eso ni Carmon ni Levy-así como otros críticos de Netanyahu, que no son en absoluto activistas políticos de oposición- condenan la decisión que tomó hace ya muchos años Netanyahu de permitir a Qatar que su emisario entregue personalmente 30 millones de dólares en efectivo «a familias carenciada en Gaza».
Durante la entrevista concedida a El Debate, Carmon, visiblemente exasperado por esta situación, dijo que no sabía si reír o llorar. «¿Familias carenciadas?. Si Gaza está controlada por Hamás, el dinero que entra llega a su cofres, es parte de su sistema, y también va a túneles. Esto es imposible de digerir».
Finalmente preguntado si cree que la conquista de la ciudad de Gaza puede ayudar en algo, Carmon, recalca: «Lo siento, pero nada hará que Hamás deje su agenda. No aceptará dejar Gaza, no depondrá nunca las armas y no liberará a los secuestrados porque los guarda como póliza de seguro. Lo único que puede cambiar la situación es que Qatar los obligue. Y para eso tiene que haber un ultimátum de Israel».