Paul Ovenden y Diane Abbott
Dimite el asistente de Starmer tras hacerse públicos mensajes ofensivos sobre Diane Abbott
La dimisión de Paul Ovenden llega en un momento muy delicado para Keir Starmer y es que en las últimas semanas, su Gobierno se ha visto golpeado por varias polémicas
El Gobierno del laborista Keir Starmer vuelve a sufrir una nueva baja. Este lunes, el director de estrategia del primer ministro británico, Paul Ovenden, presentó su dimisión después de que salieran a la luz mensajes de WhatsApp con comentarios ofensivos y sexualmente explícitos sobre la diputada laborista Diane Abbott.
La filtración, publicada en varios medios, revela conversaciones privadas de 2017 en las que Ovenden, entonces un trabajador de prensa de menor rango, participaba en bromas de mal gusto sobre Abbott, la primera mujer negra elegida para el Parlamento británico. En los mensajes se hacían referencias a juegos sexuales y comentarios que han sido calificados de «desagradables e inaceptables».
Ovenden ya tenía previsto abandonar su puesto tras la conferencia anual del Partido Laborista este mes. Sin embargo, la publicación de los mensajes ha precipitado su salida. En un comunicado, el exasesor aseguró que no quería convertirse en una distracción para el Gobierno británico y subrayó que su responsabilidad como estratega incluía proteger la reputación de Starmer.
«Estos mensajes pertenecen a un pasado lejano, cuando no ocupaba un cargo de responsabilidad política. Sin embargo, reconozco que fueron inadecuados y me arrepiento profundamente», declaró Ovenden.
Diane Abbott, veterana diputada y figura emblemática del ala izquierda del Laborismo, respondió calificando los mensajes de «muy desagradables» y los vinculó con una cultura más amplia de racismo y sexismo que asegura haber experimentado durante décadas en la política británica.
Downing Street, por su parte, emitió un comunicado en el que condenó los comentarios, describiéndolos como «espantosos e inaceptables», y recordó que Abbott ha sido durante años objetivo de abusos racistas y misóginos.
La dimisión de Ovenden llega en un momento muy delicado para Starmer. En las últimas semanas, su Gobierno se ha visto golpeada por varias polémicas: la vicepresidenta Angela Rayner dimitió tras un escándalo fiscal y Peter Mandelson fue destituido como embajador en Washington por su vinculación con el caso de Jeffrey Epstein.
Ovenden, considerado una figura clave en la modernización de la estrategia laborista desde el fin de la era Corbyn, era responsable de articular mensajes destinados a consolidar el apoyo en sectores moderados del electorado. Su salida supone un revés para el equipo de Starmer justo antes de una cita crucial: la conferencia anual del partido, en la que se espera se definan las prioridades políticas de cara a las próximas elecciones generales.