El ministro francés de Exteriores, Jean-Noël Barrot, en Múnich
Francia y el Reino Unido advierten a Israel contra posibles represalias tras reconocer al Estado palestino
El reconocimiento oficial de Palestina por parte de París tendrá lugar este lunes por la tarde, con un discurso del presidente Emmanuel Macron en la Asamblea General de la ONU
El reconocimiento del Estado palestino por parte de Francia y el Reino Unido, anunciado en el marco de la Asamblea General de la ONU en Nueva York, ha provocado fuertes advertencias de ambos países hacia Israel, al que instan a no responder con represalias.
El ministro francés de Exteriores, Jean-Noel Barrot, subrayó este lunes que cualquier medida de represalia contra Francia, como el cierre de su embajada en Tel Aviv, tendrá una respuesta «con extrema firmeza». En una entrevista con el canal TF1, recalcó que esa reacción «en ningún caso es del interés de Israel» y defendió que la iniciativa francesa «concurre a la seguridad de Israel».
Barrot explicó que el reconocimiento será progresivo y estará condicionado a avances sobre el terreno, como la liberación de los rehenes por parte de Hamás y la reforma de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), que debe mejorar su gobernanza. También señaló la necesidad de un desarme de Hamás y de que el grupo terrorista palestino deje de controlar la franja de Gaza, con el apoyo de países árabes aliados.
«Nuestro análisis, nuestra convicción profunda, es que el Estado de Palestina significa el fin de Hamás y la seguridad para Israel», afirmó. Además, justificó la decisión de no emplear el término «genocidio» para calificar la ofensiva israelí en Gaza, indicando que corresponde a la Corte Penal Internacional y al Tribunal Internacional de Justicia determinarlo. No obstante, advirtió que los informes de la ONU muestran que «Gaza se ha convertido en un lugar de muerte».
La concreción del reconocimiento francés tendrá lugar este lunes por la tarde, con un discurso del presidente Emmanuel Macron en la Asamblea General de la ONU. Como antesala, la torre Eiffel proyectó la pasada noche una imagen de las banderas palestina e israelí unidas por una paloma con una rama de olivo, gesto simbólico en medio de la polémica nacional: mientras el Partido Socialista instó a los ayuntamientos a izar la bandera palestina, el ministro del Interior, Bruno Retailleau, ordenó a la Justicia actuar contra esas iniciativas por considerar que vulneran la neutralidad institucional.
Por su parte, la ministra británica de Exteriores, Yvette Cooper, advirtió igualmente a Israel de que no tome represalias ante la decisión histórica del Reino Unido de reconocer un Estado palestino. En declaraciones a la BBC, insistió en que ha trasladado a su homólogo israelí que «no deben hacerlo», advirtiendo especialmente contra una posible anexión de más territorio en Cisjordania.
Cooper participa en Nueva York en la conferencia internacional sobre la solución de dos Estados, auspiciada por Francia y Arabia Saudí, donde detallará los pasos hacia el reconocimiento. Según explicó, el Reino Unido mantendrá su consulado en Jerusalén hasta que se establezca un proceso diplomático formal con la ANP, y subrayó que cualquier transición deberá excluir a Hamás.
«Lo fácil sería dar marcha atrás y decir: 'Bueno, es demasiado difícil'. Pero pensamos que eso está mal, después de haber visto tanta devastación, tanto sufrimiento», declaró Cooper, quien defendió que reconocer a Palestina es inseparable de garantizar la seguridad de Israel.
El anuncio del primer ministro Keir Starmer, realizado el domingo, supuso un hito en la política exterior británica: «Hace más de 75 años reconocimos el Estado de Israel como una patria para el pueblo judío. Hoy nos unimos a más de 150 países que reconocen también el Estado palestino». Una decisión que, según Londres, busca «revivir la esperanza de la paz» en una región atrapada en décadas de conflicto.