Reunión entre republicanos y demócratas en la Casa Blanca
La reunión entre Trump y los líderes del Congreso finaliza sin ningún consenso a dos días del cierre del Gobierno
Obstáculos en salud y gasto social frenan el entendimiento entre Trump y la oposición
A menos de 48 horas del límite para evitar el cierre del Gobierno federal, la esperada reunión entre el presidente Donald Trump y los líderes demócratas del Congreso concluyó este lunes sin avances concretos. Mientras la Casa Blanca sostiene su voluntad de mantener al país funcionando, la inflexibilidad demócrata vuelve a colocar a millones de estadounidenses en la antesala de la incertidumbre.
El encuentro en la Oficina Oval, que reunió al presidente Trump con Chuck Schumer y Hakeem Jeffries terminó como empezó. «Tenemos grandes diferencias en materia de salud y en su capacidad para revertir cualquier presupuesto que acordemos mediante rescisiones y embargos», declaró a la prensa el líder de la minoría demócrata en el Senado, Chuck Schumer. «Nos encaminamos hacia un cierre porque los demócratas no harán lo correcto», declaró el vicepresidente J.D. Vance al salir de la reunión.
La administración Trump ha puesto sobre la mesa un presupuesto provisional que permitiría mantener el funcionamiento del Gobierno hasta noviembre. En concreto, los demócratas condicionan su apoyo a la prórroga de subsidios para Obamacare y a la reversión de los recortes en Medicaid.
El presidente Trump se mostró abierto al diálogo. Los republicanos han dicho que aceptarán negociar ambos apartados solo si los demócratas dan su apoyo a un presupuesto provisional en una votación que tendría lugar mañana en el Senado y que mantendría el Gobierno operativo hasta noviembre.
Según declaraciones del propio Schumer, el presidente «parecía escuchar por primera vez» las preocupaciones demócratas sobre la atención médica.
El proyecto de presupuesto provisional, presentado por los republicanos en el Senado el pasado 19 de septiembre, fracasó en su primera votación por la negativa de al menos siete senadores demócratas a apoyarlo. Ahora, con el reloj en contra, la Oficina de Gestión y Presupuesto ha comenzado a tomar medidas preventivas, instruyendo a las agencias a identificar áreas «no esenciales» y preparar posibles recortes de personal.