Fundado en 1910

La central nuclear de Zaporiyia está ocupada por las fuerzas rusas desde el inicio de la guerraAFP

La central nuclear ucraniana de Zaporiyia recupera su suministro eléctrico 30 días después

La central nuclear, controlada por Rusia desde hace más de tres años, requiere del suministro constante de energía externa para evitar el riesgo de una fusión nuclear

La central nuclear ucraniana de Zaporiyia, la mayor de Europa y ocupada por Rusia desde marzo de 2022, vuelve a estar conectada al suministro eléctrico externo tras un corte de un mes que requirió la activación de generadores diésel, tal como ha informado el OIEA, la agencia nuclear de la ONU.

El Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) confirmó que se completaron los trabajos de reparación de «la línea de 750 kilovatios de Dniprovska», tras un cese de los combates en torno a la instalación, según indicó en un comunicado publicado en redes sociales,

«El suministro eléctrico externo a la central nuclear ZNPP de Ucrania se ha reanudado tras un corte de energía de un mes, un paso crucial para la seguridad nuclear», declaró en la nota el director general del OIEA, Rafael Grossi.

Aunque actualmente tiene sus seis reactores en parada fría y no genera electricidad, la central nuclear, situada en el sureste de Ucrania, requiere del suministro constante de energía externa para enfriar el combustible y evitar el riesgo de una fusión nuclear.

Esa refrigeración fue proporcionada por generadores diésel durante el corte de la última línea de alta tensión externa que estaba en funcionamiento y que resultó dañada el pasado 23 de septiembre, dando paso al décimo apagón –el más prolongado– que ha afectado a la planta desde el inicio de la ocupación rusa.

Los trabajos técnicos para restablecer el suministro externo comenzaron el pasado día 18, según informó Grossi ese mismo día, expresando su preocupación por la precaria seguridad nuclear de la central debido a los frecuentes combates en sus inmediaciones. Previamente hubo arduas negociaciones entre las dos partes enfrentadas sobre una propuesta del OIEA para establecer zonas de alto el fuego temporales en torno a lugares específicos, con el fin de permitir que se procediera a su desminado antes de iniciar los trabajos de reparación.

Según Grossi, esa fase previa fue «un proceso complejo, ya que las líneas eléctricas se encuentran en una zona de guerra activa y necesitábamos crear las condiciones de seguridad necesarias sobre el terreno antes de poder proceder con las reparaciones».