El presidente estadounidense Donald Trump con el presidente ucraniano Volodimir Zelenski, en la Casa Blanca
Gritos, reproches y exigencias: sale a la luz el verdadero contenido de la tensa reunión entre Trump y Zelenski
El presidente de Estados Unidos exigió al ucraniano este viernes, según publica el Financial Times, que le entregue a Rusia toda la región de Donetsk
El presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, pisaba este viernes por tercera vez la Casa Blanca para reunirse con el mandatario estadounidense, Donald Trump, con un objetivo claro: asegurarse el suministro de los potentes misiles Tomahawk que amenazarían hasta el mismísimo corazón de Rusia, la capital, Moscú. Sin embargo, tras dos horas de reunión con los principales asesores, Zelenski, lejos de lograr ningún compromiso, volvió a su país peor que como había llegado: sin los Tomahawk y con una buena reprimenda de Trump, que le exigió hacer concesiones territoriales a su mayor enemigo, Vladimir Putin, para poner fin a la invasión. «Ucrania quedará destruida», le advirtió en tono bronco el estadounidense, según publica el Financial Times.
Tras el encuentro, ambos mandatarios evitaron responder abiertamente a la prensa, algo muy inusual en el republicano. Trump tan solo publicó un mensaje en su red social Truth Social, ya a bordo del Air Force One camino de su mansión en Mar-a-Lago (Florida), donde instó tanto al ruso como al ucraniano a «detener la matanza y llegar a un acuerdo». «Deberían detenerse donde están. ¡Que ambos canten la victoria, que la Historia decida! Basta de tiroteos, basta de muertes, basta de enormes e insostenibles sumas de dinero gastadas», escribió.
Así, poco a poco se van conociendo más detalles sobre la reunión del pasado viernes en la Casa Blanca, que se asemeja al primer encuentro que protagonizaron Zelenski y Trump el pasado mes de febrero, en el que este último abroncó públicamente al ucraniano y lo acusó de estar jugando con una Tercera Guerra Mundial.
Según publica el periódico británico, el almuerzo de trabajo entre los presidentes degeneró en numerosas ocasiones en una «discusión a gritos», con Trump «maldiciendo constantemente». La discusión estuvo marcada, además, por la llamada telefónica que mantuvo el estadounidense tan solo un día antes con Putin, en la que este le ofreció, según The Washington Post, devolver las partes ocupadas de Jersón y Zaporiyia a Ucrania, pero retendría el control de todo Donetsk. Una propuesta que Trump presentó a Zelenski, y que este rechazó de plano.
Encima de la mesa de trabajo se desplegó un mapa. El mandatario norteamericano insistió en que el ucraniano debía entregar toda la región del Donbás, reproduciendo el argumentario del Kremlin y negando que se trate de una guerra, sino de una «operación militar especial», eufemismo que utiliza Rusia para referirse a la invasión. Ante la negativa de la parte ucraniana, que aseguró que nunca daría a los «terroristas» ninguna «recompensa por sus crímenes», Trump lanzó el mapa al suelo.
Finalmente, la delegación ucraniana logró arrancar a los estadounidenses su compromiso de impulsar un alto el fuego en las líneas de frente actuales, tal y como posteriormente exigió Trump en sus redes sociales.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, en el Salón del Gabinete
Actualmente, el Ejército ruso retiene el control de la totalidad de la región de Lugansk, el 70 % de Donetsk y aproximadamente el 75 % de Zaporiyia y Jersón. En septiembre de 2022, apenas seis meses después de lanzar su invasión contra Ucrania, Putin se anexionó de manera unilateral estas cuatro regiones ucranianas. En una reciente entrevista con Fox News este domingo, Trump volvió a mostrarse confiado en que logrará poner fin a la guerra que asola Europa desde hace más de tres años y medio. Todas las esperanzas de la Administración republicana están puestas en la próxima cumbre entre Trump y Putin, que tendrá lugar en la capital de Hungría, Budapest, en las próximas semanas, y a la que no se espera que asista Zelenski.
Sobre esto, el ucraniano aseguró este lunes, según recoge el medio ucraniano Suspilne, que «si me invitan a Budapest en un formato donde nos reunamos los tres, o, como se llama, diplomacia itinerante, donde el presidente Trump se reúne con Putin y luego el presidente Trump se reúne conmigo, entonces, en un formato u otro, llegaremos a un acuerdo». Así, el presidente ucraniano confirmó que Rusia sigue insistiendo en hacerse con el control total de Donetsk.
«La opinión de los rusos no ha cambiado. Quieren que nos retiremos por completo de las regiones de Donetsk y Lugansk. Les expliqué tanto al presidente Trump como a Steve Witkoff [enviado especial de la Casa Blanca] que la postura de Ucrania en este contexto no ha cambiado», zanjó Zelenski, que confía en el apoyo de sus socios europeos. En un momento de la reunión de este viernes, Trump le dijo a su interlocutor que estaba «harto» de ver una y otra vez el mapa del frente de Ucrania. «Esta línea roja, ni siquiera sé dónde está. Nunca he estado allí», le espetó el republicano. Putin ha logrado, una vez más, regalarse los oídos del estadounidense y, ahora, la posibilidad de un buen acuerdo para Kiev se aleja cada vez más.