El Museo del Louvre, el día de su reapertura
El inexplicable fallo en la contraseña del sistema de seguridad del Louvre que facilitó el robo
Casi 20 días después del robo en el Museo del Louvre que avergonzó a Francia, las autoridades del país galo siguen preguntándose cómo algo así pudo ocurrir, a plena luz del día, en el corazón cultural de la nación. El robo de joyas valoradas en unos 88 millones de euros tuvo lugar en la Galería Apolo sin que ninguna cámara de seguridad captase a los ladrones. De hecho, las imágenes de ellos escapando no salieron a la luz hasta varios días después.
Ahora, tras una serie de investigaciones, el medio Libération ha publicado que el fallo en el sistema de videovigilancia del museo se produjo por un error infantil. Concretamente, la contraseña de los servidores era simplemente Louvre.
Este descubrimiento ha colocado en el ojo del huracán a la ministra de Cultura francesa, Rachida Dati, que en los días posteriores al incidente repitió una y otra vez que los dispositivos de seguridad interna «funcionaron» y que se negaba «a que nadie cuestione a los agentes contratados para la seguridad del Louvre». Dati quiso evitar responsabilidades y culpó a «ciertos cargos electos de París por negarse a proteger lugares sensibles mediante el uso de cámaras de videovigilancia».
Por si fuera poco, también se sabe que Dati rechazó la dimisión de la presidenta del Museo, Laurence des Cars, que se la presentó el mismo domingo 19 de octubre que ocurrió el robo. Des Cars, en una comparecencia ante el Senado francés, reconoció que el museo tiene «una debilidad en su cobertura perimetral».
La vidriera del Museo del Louvre con los cristales cubiertos después de que los ladrones los rompieran para entrar y robar joyas
Hasta el momento, y gracias a las pruebas de ADN que se pudieron recoger de la escena del robo, las autoridades francesas han detenido a siete personas vinculadas al crimen, aunque tres de ellas han sido puestas en libertad. Las otras cuatro, que han sido imputadas, son una mujer de 38 años que ha ingresado en prisión preventiva, dos hombres de 34 y 39 años que fueron capturados en el aeropuerto antes de huir –a Argelia y Mali respectivamente– y otro hombre de 37 años. La fiscal de París, Laure Beccuau, sostiene que los restos de ADN coinciden con los de estas personas y que ya tenían un historial de delitos, aunque «no responden al perfil del crimen organizado».
Pese a estas detenciones, hasta el momento no se ha recuperado ninguna de las joyas sustraídas en el robo, salvo la corona imperial de la emperatriz Eugenia, que se les cayó a los ladrones mientras huían del lugar. Un error casi tan grande como poner de contraseña en un servicio esencial en uno de los Museos más importantes del mundo el nombre del propio centro.