El Museo del Louvre, este miércoles, en su reapertura
La presidenta del Louvre, tras el robo: «Fuimos derrotados, es una herida inmensa»
«El ataque del domingo nos recuerda que la violencia criminal no se detendrá en nuestros muros. El Louvre, como muchos otros museos de nuestro país y del mundo, no es inmune a la creciente brutalización de la sociedad. A pesar de nuestros esfuerzos y de nuestro trabajo, fuimos derrotados», ha asegurado Laurence des Cars, presidenta del Museo Louvre, en su comparecencia ante el Senado cuatro días después de que un robo en el Museo, tasado en 88 millones de euros, abriese de nuevo las heridas del país galo.
«Hay una debilidad en el Louvre y lo acepto plenamente, tenemos una debilidad en nuestra cobertura perimetral», ha afirmado Des Cars, que ha explicado que los equipos de vigilancia del Museo no pudieron detectar las maniobras del camión donde llegaron los ladrones y a través del cual accedieron a la Galería Apolo, donde cometieron el hurto.
De cara a evitar una repetición de este escenario, la presidenta ha pedido la instalación de una comisaría de Policía en el interior del mismo museo. «Quisiera pedir al Ministerio del Interior que considere si sería posible instalar una comisaría dentro del museo », dijo la funcionaria en su primera declaración pública desde el domingo. Entre las otras medidas de seguridad, Des Cars también mencionó «asegurar el entorno inmediato del Louvre, en particular la calzada » y la instalación de «dispositivos de distanciamiento», para evitar que los vehículos estacionen cerca del museo.
A su vez, la presidenta también ha confirmado que el domingo, día del robo, le presentó su dimisión a Rachida Dati, la ministra de Cultura, pero que esta se la rechazó, tal como ha confirmado Des Cars ante los senadores de la Comisión de Asuntos Centrales.
Laurece des Cars en su comparecencia ante el Senado
Dati, por su parte, ha insistido en que los sistemas y los dispositivos de seguridad interna «funcionaron». «Es una realidad. Y me niego a permitir que nadie cuestione a los agentes contratados para la seguridad del Louvre», reafirmó la ministra de Cultura.
Contra quien sí cargó Dati es contra la izquierda y contra «ciertos cargos electos en París». «Culpo a la irresponsabilidad de algunos cargos electos parisinos al negarse a proteger París. Se niegan a proteger lugares sensibles mediante el uso de cámaras de videovigilancia», añadió la ministra de Cultura, señalando a la mayoría de diputados de izquierda del Ayuntamiento de París.
Esta misma mañana, el presidente de la República, Emmanuel Macron, pidió agilizar la implantación de medidas de seguridad en el Museo del Louvre. «El presidente de la República es consciente de la emoción, la incomprensión e indignación que el robo ha podido generar en una parte de los franceses y los retos que conlleva, y ha pedido que presentemos medidas para acelerar su despliegue», señaló Maude Bregeon, portavoz del Gobierno.
Hoy, también, el Museo ha reabierto al público por primera vez tras el robo, aunque no así la Galería Apolo. Mientras las autoridades trabajan para localizar a los ladrones y el valiosísimo botín que se llevaron, Francia intenta sacudirse, una vez más, las heridas.