Un cartel que indica «Zona libre de drones» en el aeropuerto de Bruselas, en Zaventem
Bélgica vuelve a cerrar el tráfico aéreo por la presencia de drones que amenazan sus bases militares
El pasado martes, las autoridades belgas reportaron intrusiones de aviones no tripulados cerca de las bases militares de Kleine-Brogel, situada cerca de la frontera con Países Bajos y donde se cree que Bélgica alberga armamento nuclear estadounidense, y de Florennes, al sur del país
Bélgica vivió este viernes un nuevo episodio de interrupción del tráfico aéreo debido a la presencia de drones no identificados en su espacio aéreo, un fenómeno que en los últimos días ha generado creciente preocupación por la seguridad de infraestructuras estratégicas y bases militares.
El aeropuerto de Lieja detuvo sus operaciones durante aproximadamente una hora, entre las 7:00 y las 8:00 de la mañana hora local, tras detectarse un dron en las inmediaciones del recinto. Según confirmaron medios locales y fuentes del propio aeropuerto, solo un vuelo resultó afectado y sufrió un leve retraso. No obstante, el incidente se suma a una serie de avistamientos de drones registrados esta semana en distintas zonas del país y que fuentes de Inteligencia vinculan a Rusia.
El pasado martes, los aeropuertos de Bruselas-Zaventem y Lieja también se vieron obligados a cerrar temporalmente sus espacios aéreos por la presencia simultánea de tres aviones no tripulados sobrevolando áreas cercanas. En paralelo, se reportaron intrusiones similares cerca de las bases militares de Kleine-Brogel –situada cerca de la frontera con Países Bajos y donde se cree que Bélgica alberga armamento nuclear estadounidense–y de Florennes, al sur del país.
Durante la noche del miércoles, nuevos avistamientos en la ciudad costera de Ostende llevaron a reforzar la vigilancia, en vísperas de la reunión del Consejo de Seguridad Nacional, convocada el miércoles para abordar la oleada de incidentes. El encuentro, presidido por el ministro de Defensa, Theo Francken, derivó en un acuerdo de principio para la implementación de un plan nacional de lucha contra los drones («Plan de lutte anti-drones»), según confirmó el diario Le Soir.
Francken anunció que el Centro Nacional de Seguridad del Espacio Aéreo (NASC), cuya sede se encuentra en la base aérea militar de Beauvechain, estará plenamente operativo el próximo 1 de enero. Este centro, concebido para coordinar la vigilancia, identificación e intervención frente a incursiones aéreas no autorizadas, centralizará la cooperación entre Defensa, Interior y la autoridad de aviación civil.
«El objetivo es disponer de una capacidad real de respuesta ante drones que puedan representar una amenaza para la seguridad nacional o para infraestructuras críticas», explicó el ministro tras la reunión. Las autoridades belgas estudian también reforzar los sistemas de detección y dotar a las fuerzas de seguridad de medios tecnológicos para neutralizar aparatos en vuelo cuando se detecten intrusiones.
Los sucesivos cierres de aeropuertos y los vuelos interrumpidos en plena semana laboral han puesto de manifiesto la vulnerabilidad del espacio aéreo belga ante el uso ilícito de drones, un problema que se replica en varios países europeos. En los últimos meses, Bélgica ha registrado avistamientos recurrentes en torno a sus bases aéreas más sensibles, especialmente en Kleine-Brogel, lo que ha despertado temores sobre posibles labores de espionaje o reconocimiento.