Kim Jong-un dictador norcoreano en un acto oficial en Pyongyang
Corea del Norte lanza un nuevo misil balístico hacia el mar de Japón tras las sanciones de Estados Unidos
El régimen de Pionyang responde con una demostración de fuerza a las medidas de Washington contra individuos y empresas acusados de financiar su programa nuclear mediante operaciones ilícitas
Corea del Norte volvió a tensar la situación en la península coreana este viernes con el lanzamiento de un misil balístico no identificado hacia el mar de Japón, también conocido como mar del Este. El Estado Mayor Conjunto de Corea del Sur (JCS) informó del disparo a las 12:40 hora local (3:40 GMT), sin precisar por el momento el tipo o el alcance del proyectil.
El lanzamiento se produce apenas un día después de que el régimen norcoreano advirtiera de una «respuesta apropiada» a las sanciones impuestas por Estados Unidos a un grupo de personas y empresas acusadas de blanquear capital para sostener su programa de armas nucleares.
Washington apunta al financiamiento ilícito del régimen
El Departamento del Tesoro estadounidense anunció el pasado miércoles sanciones contra ocho individuos y dos compañías vinculadas con operaciones de lavado de dinero destinadas a Pionyang. Según las autoridades norteamericanas, estos fondos procedían de actividades ilegales, incluidas ciberestafas y robos de criptomonedas, que habrían generado más de 3.000 millones de dólares en los últimos tres años.
Estados Unidos acusa al régimen de Kim Jong-un de dirigir redes de hackers y operadores financieros en el extranjero con el objetivo de esquivar las sanciones internacionales y mantener en marcha sus programas de desarrollo nuclear y de misiles balísticos. Estas medidas de presión se enmarcan en los esfuerzos de Washington por limitar las fuentes de financiación del armamento norcoreano, que continúa desafiando las resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU.
Kim Jong-un inaugurando el memorial para los caídos en la guerra
Japón confirma el lanzamiento sin daños
La primera ministra japonesa, Sanae Takaichi, confirmó poco después el lanzamiento y señaló que, según las primeras estimaciones, el proyectil habría caído fuera de la zona económica exclusiva (ZEE) de Japón. «Por el momento no se ha reportado ningún daño a embarcaciones ni infraestructuras», declaró la mandataria, quien añadió que su gobierno mantiene una estrecha coordinación con Corea del Sur y Estados Unidos para evaluar la situación.
El lanzamiento ha generado preocupación en Tokio, donde las autoridades mantienen sus sistemas de defensa en alerta ante la posibilidad de nuevas pruebas armamentísticas por parte de Corea del Norte.
Una escalada en un momento delicado
Este nuevo ensayo balístico se produce en un contexto de creciente tensión regional. El pasado 22 de octubre, Pionyang ya había realizado otro lanzamiento de un misil balístico, el primero desde que Lee Jae-myung asumió la presidencia de Corea del Sur en junio. Aquel ensayo se interpretó como un mensaje directo antes de la visita oficial del presidente estadounidense, Donald Trump, a Seúl.
Con este nuevo lanzamiento, el régimen norcoreano reafirma su estrategia de presión militar para desafiar las sanciones internacionales y reforzar su posición negociadora. Analistas surcoreanos advierten que Pionyang podría retomar una serie de pruebas de largo alcance en las próximas semanas, en un intento por demostrar su capacidad de disuasión ante las potencias regionales.