Fundado en 1910
Viktor Orbán, primer ministro de Hungría, pone rumbo a Washington D.C

Viktor Orbán, primer ministro de Hungría, pone rumbo a Washington D.C@PM_ViktorOrban

Viktor Orbán viaja a Washington y se reunirá con Trump centrado en el tema energético y la paz en Ucrania

Hungría depende mucho de las importaciones de gas y petróleo desde Rusia, ya que adquiere desde allí el 85 % y el 65 %, respectivamente, de lo que consume

El primer ministro de Hungría, el conservador Viktor Orbán, llegó el jueves a la capital estadounidense para reunirse este viernes con el presidente de EE.UU., Donald Trump, con quien estrechará las ya cercanas relaciones entre ambos países y tratará de lograr excepciones para que su país no se vea afectado por las sanciones impuestas a las petroleras rusas.

«Hoy viajamos a Washington para abrir, con el presidente Trump, un nuevo capítulo en las relaciones entre Hungría y Estados Unidos», declaró Orbán el jueves antes de partir hacia la capital estadounidense, donde mantendrá su sexto encuentro con el mandatario desde 2019.

El objetivo del viaje es, prosiguió el jefe de Gobierno, «establecer una cooperación estratégica que incluye las relaciones energéticas, las inversiones, así como la cooperación en materia de Defensa y el diálogo sobre el mundo después de la guerra entre Rusia y Ucrania».

El propio Orbán adelantó la semana pasada que intentará obtener excepciones para su país a las sanciones de Washington, argumentando que podrían provocar un aumento en los precios de la energía en Hungría.

«Hungría es un país encerrado, sin mar ni transporte marítimo» para importar fuentes de energía, recordó Orbán en sus declaraciones del viernes pasado a la radio pública Kossuth.

«Deberemos hacer entender (a Trump) las dificultades si queremos que nos ofrezcan excepciones de las sanciones estadounidenses contra Rusia», subrayó el primer ministro, un aliado del presidente estadounidense.

Hungría depende mucho de las importaciones de gas y petróleo desde Rusia, ya que adquiere desde allí el 85 % y el 65 %, respectivamente, de lo que consume.

«Quien quiera una reducción en los precios de los servicios debe defender el derecho de Hungría a comprar petróleo y gas a Rusia, al mismo precio que el ruso o incluso más barato», agregó Orban en su comparecencia semanal.

Su gobierno introdujo en 2013 un tope máximo a los precios de la energía en Hungría, una de sus políticas estrella, con el fin de mantener los precios a raya.

Washington anunció la semana pasada sanciones contra las dos principales petroleras rusas, Rosneft y Lukoil, como respuesta a la «falta de compromiso serio por parte de Rusia con un proceso de paz para poner fin a la guerra en Ucrania».

Pese a la buena sintonía entre ambos líderes, puede que Orbán no logre su objetivo, ya que la semana pasada Trump, aunque reiteró su amistad con el primer ministro húngaro, adelantó que no concederá a Hungría excepciones para continuar con las importaciones de hidrocarburos desde Rusia.

El ministro de Exteriores, Péter Szijjártó, que también viaja con Orbán, reenfocó ayer los objetivos de la visita a la Casa Blanca indicando que «los dos temas principales de la cumbre húngaro-estadounidense de esta semana en Washington son el establecimiento de la paz en Ucrania y la cooperación bilateral en materia económica y energética».

Se espera que en el tema energético las partes también traten asuntos relacionados con la instalación en Hungría de reactores nucleares modulares estadounidenses, así como la firma de varios acuerdos en el tema energético y de Defensa.

¿Cumbre en Budapest?

Al ser preguntado por la suspendida cumbre entre Trump y el presidente ruso, Vladímir Putin, que estaba prevista en Budapest, Orbán se mostró optimista.

«Pienso que podremos acercarnos», afirmó el primer ministro.

Trump anunció a mediados de octubre que se iba a reunir en Budapest con Putin para hablar de la paz en Ucrania, un encuentro que luego quedó aplazado por tiempo indeterminado.

En este contexto Orbán añadió que «EE.UU. está a favor de la paz y los rusos también han llegado al punto de estar dispuestos a aceptar la paz o un alto el fuego bajo ciertas condiciones ya conocidas».

Por otra parte, el líder conservador -contrario al apoyo militar europeo a Kiev- destacó que «los ucranianos siguen su guerra defensiva, no quieren firmar la paz».

comentarios
tracking

Compartir

Herramientas