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Una camisa con el logo del grupo Wagner en una tienda de MoscúAlexander Nemenov / AFP

Rusia  El Grupo Wagner amenaza a Europa y ya tiene una nueva misión para sembrar el caos

Los mercenarios rusos, además, no solo operan desde el interior de los países europeos, sino que su creciente presencia e influencia en África, especialmente en el Sahel, supone un peligro cada vez mayor para el Viejo Continente

El Ejército paralelo de Vladimir Putin, conocido también como el Grupo Wagner, que en los primeros días de la invasión rusa de Ucrania tuvo que salir al rescate del Ejército regular ruso ante la feroz resistencia de las Fuerzas Armadas ucranianas, parecía haberse desintegrado tras la misteriosa muerte de su líder, Yevgueni Prigozhin, en un accidente de avión en agosto de 2023. Desde entonces, y tras la caída en desgracia de estos mercenarios por haber protagonizado una fallida asonada contra Putin tan solo dos meses antes del fallecimiento de Prigozhin, se rebautizó como África Corps y pasó a centrar sus operaciones en el continente africano, especialmente en el Sahel. Sin embargo, y según ha revelado el Financial Times, sus tentáculos nunca han dejado de amenazar a Europa.

El diario británico, citando fuentes de Inteligencia occidentales, asegura que a los encargados del reclutamiento del Grupo Wagner se les ha encomendado ahora una nueva tarea: atraer a ciudadanos europeos, generalmente con una situación económica vulnerable, para cometer actos violentos o de sabotaje en territorio de la OTAN. El Viejo Continente, y sobre todo en los últimos meses, ha sido víctima de numerosos ciberataques –que han llegado a paralizar los aeropuertos más importantes de Londres o Bruselas–, de sobrevuelos de drones sobre aeródromos y bases militares o, incluso, la voladura de una vía de tren en Polonia. La mayoría de países europeos evitan culpar públicamente a Rusia de estos sabotajes; sin embargo, en privado todos reconocen que detrás de todos estos incidentes está la larga mano del Kremlin.

Fuentes de Inteligencia occidentales aseguran al FT que la agencia de Inteligencia militar rusa (GRU) «está utilizando el talento del que dispone», en clara referencia a la red Wagner, para encontrar agentes «desechables» en Europa con los que sembrar el caos y generar un malestar social que acabe por debilitar la determinación de los aliados en su apoyo a Ucrania. En este sentido, tanto para el GRU como para el Servicio Federal de Seguridad de Rusia (FSB), la maquinaria de propaganda y captación con la que ya cuenta el Grupo Wagner es un activo del que poder beneficiarse sin tener que involucrar al Estado ruso de manera directa en este tipo de operaciones contra países de la Alianza Atlántica.

Wagner cuenta con una red ya establecida de propagandistas y reclutadores que «hablan su idioma», explica un funcionario europeo en declaraciones al diario británico. De hecho, los canales de Telegram vinculados a estos mercenarios son ahora mismo la herramienta más efectiva para atraer a estos efectivos «desechables», generalmente a cambio de algún tipo de recompensa económica. El periódico británico advierte de que el Kremlin ha redoblado su guerra híbrida contra Europa, sobre todo durante los últimos dos años, sirviéndose, además del grupo de mercenarios, de redes criminales o de su diáspora para cometer actos terroristas en terceros países.

Amenaza desde el Sahel

El Grupo Wagner no solo amenaza al Viejo Continente dentro de sus propias fronteras, sino que también lo hace desde fuera, particularmente a través de su rama Africa Corps, en el Sahel, donde expolia a los grupos terroristas, provocando flujos migratorios constantes que amenazan luego a los países del sur de la Unión Europea, como es el caso de España, Italia o Grecia.

En un informe de noviembre de 2025 del Instituto Español de Estudios Estratégicos (IEEE), el Ministerio de Defensa español ya advertía de que la presencia del Grupo Wagner se ha expandido por diferentes áreas de África, especialmente en la franja sahelo-sahariana, «insuflando una notable incertidumbre en Europa por sus implicaciones en la seguridad internacional». El IEEE concluía que este grupo de mercenarios ruso «actúa como un instrumento híbrido ruso cuyo objetivo es desestabilizar el Sahel para amenazar» al Viejo Continente y, además, deja en evidencia la pérdida de influencia de Occidente en esta parte del mundo.