El presidente de Polonia defiende un proyecto nuclear en su país ante la amenaza rusa
El debate sobre la posesión de armas nucleares ha vuelto a Polonia tras las declaraciones del presidente Karol Nawrocki, afirmando que Polonia debería contemplar la posibilidad de desarrollar un «potencial nuclear propio»
Karol Nawroki
«Somos un país que está al borde del conflicto armado». Es lo que dijo el presidente de Polonia, Karol Nawrocki, en una entrevista al canal de televisión polaco Polsat News. Y añadió que, dado el contexto de seguridad en Europa, Polonia debería explorar la opción de desarrollar su propio potencial nuclear, sin aclarar en qué forma podría materializarse.
Nawroki defendió que es «un gran defensor de que Polonia asuma un proyecto nuclear», y que «es la vía, con respeto a toda la legislación internacional, que debe seguir el país». El presidente polaco excusó su posición alegando que «Rusia puede reaccionar agresivamente a cualquier cosa», y subraya: «Es evidente cuál es la actitud imperialista de la Federación Rusa hacia Polonia».
El presidente polaco no materializó fecha para este posible proyecto y si realmente se pondrá en funcionamiento, pero defendió que es partidario de avanzar en esa dirección.
Las declaraciones de Nawroki se producen en un momento de alta tensión en Europa del Este, en medio de la guerra entre Ucrania y Rusia que ha generado preocupación constante entre los países vecinos de la OTAN y la Unión Europea sobre su propia seguridad fronteriza.
La postura de Nawrocki marca un cambio respecto al discurso tradicional de la diplomacia polaca. Históricamente, Polonia había mostrado interés en participar en el programa nuclear compartido de la OTAN o en albergar armas nucleares de aliados (como Estados Unidos), pero no en desarrollar un arsenal propio. En 2025, el expresidente Andrzej Duda ya había sugerido que los Estados Unidos podrían reubicar armas nucleares en suelo polaco como extremo de disuasión, aunque tampoco se trataba de un proyecto de producción propio.
Ahora, la idea vuelve a estar sobre el tablero y Karol Nawroki no ha sido el único que lo ha puesto sobre la mesa. El ministro de Defensa polaco, Wladyslaw Kosiniak-Kamysz, declaró públicamente que apoya el desarrollo de «capacidades de investigación y desarrollo» nucleares propias, en línea con el argumento de reforzar la seguridad nacional, aunque esto actualmente es más una aspiración que una política concreta con plazos o financiación definidos.
El primer ministro Donald Tusk, por su parte, ha evolucionado en los últimos meses desde una postura más cautelosa a reconocer que Polonia debe considerar capacidades más avanzadas, incluyendo las nucleares, aunque no ha anunciado ningún plan formal de crear un arsenal propio.
Hasta el momento no hay documentos oficiales del Ejecutivo que comprometan formalmente al país con un programa de armas nucleares, y la discusión sigue siendo, por ahora, estratégica y exploratoria.
Hasta la fecha, la Unión Europea no ha adoptado una postura oficial propia específica sobre la iniciativa polaca. Sin embargo, en foros europeos se ha planteado la idea de explorar mecanismos de «paraguas nuclear», donde países como Francia ofrezcan su propia disuasión a aliados sin arsenal independiente, algo que se discutió hace unos días en la Conferencia de Seguridad de Múnich.
El debate refleja una preocupación más amplia en la UE sobre la seguridad colectiva ante amenazas externas, aunque también genera división, ya que varios Estados prefieren no militarizar más el continente ni alterar el equilibrio de la no proliferación.
Amenaza rusa
En el caso de Polonia el tema de la nuclearización ha surgido varias veces, aunque con matices diferentes. En 1957, el ministro de Exteriores polaco presentó el Plan Rapacki ante la ONU proponiendo una zona libre de armas nucleares en Europa Central, aunque entonces fue bajo la bandera del desarme.
En tiempos más recientes, bajo presidencias anteriores como la de Andrzej Duda, Polonia abogó por acceder a armas nucleares de aliados (nuclear sharing), pero no por iniciar su propio programa estatal, como ahora propone Nawrocki.
Actualmente nueve países poseen armas nucleares: Estados Unidos, Rusia, China, Francia, Reino Unido, India, Pakistán, Israel (no confirmado oficialmente) y Corea del Norte.
Rusia y Estados Unidos dominan ampliamente el total, concentrando casi el 90 % de todas las ojivas del mundo. El arsenal combinado global supera las 12.000 ojivas, con Rusia y EE.UU. por encima de las 5.000 cada uno. En Europa, solo Francia y el Reino Unido mantienen arsenales propios dentro de la UE/OTAN, con alrededor de 300 y 225 ojivas respectivamente.
El arsenal nuclear global
El Tratado de No Proliferación Nuclear (TNP), al que Polonia está adherida desde 1968, reconoce a cinco estados como «Estados nuclearmente armados» y restringe la adquisición de armas nucleares por parte de otros Estados, por lo que cualquier plan polaco requeriría cambios legales y diplomáticos de gran alcance.
Rusia posee el mayor arsenal nuclear del mundo, con estimaciones superiores a 5.500 cabezas nucleares, y mantiene tanto armas estratégicas como no estratégicas, aunque la transparencia pública sobre detalles específicos es limitada.
A principios de este año expiró el tratado New START, el último acuerdo bilateral de control de armas nucleares entre Estados Unidos y Rusia, lo que ha aumentado las preocupaciones sobre la estabilidad estratégica global.