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Donald Trump mostrando los arancelesEFE

La Corte Suprema de EE.UU. tumba la mayoría de los aranceles de Trump

la Corte Suprema, máxima instancia judicial de Estados Unidos, ha anulado este viernes la mayoría de los aranceles que impuso Donald Trump, por seis votos contra tres. Son aquellos «recíprocos» que el presidente aplicó a buena parte de los socios comerciales de Estados Unidos. Automóvil, acero y y aluminio quedan fuera del fallo. El republicano calificó la medida de «una vergüenza».

Esta resolución judicial supone un duro varapalo a la política económica del republicano además de dar oxígeno político a la oposición del Partido Demócrata. Lo que en rigor afirma la Corte es que el presidente utilizó una ley que no le daba atribuciones para imponer esos impuestos a las importaciones.

En la sentencia, que debía haberse conocido hace semanas y se había aplazado sine die, los jueces afirman que el presidente carecía de autoridad, –bajo la ley de poderes económicos de emergencia de 1977–, para imponer esa avalancha de aranceles a las importaciones de bienes de, prácticamente, todos los socios comerciales de Estados Unidos.

La decisión tendrá repercusiones mundiales y afectará al comercio internacional. Asimismo, a la espera de ver la reacción de Donald Trump, se anticipa un cambio inmediato en las formas y el fondo de las relaciones internacionales de muchos países con Estados Unidos. La medida afectará al bolsillo de los consumidores, a las empresas y a los índices económicos.

Esa sentencia bloquea una herramienta clave que el presidente había utilizado para imponer su agenda económica y diplomática. Trump también ha recurrido a los aranceles para amenazar con castigos a aquellos países que no estén alineados con sus posiciones. El ejemplo más reciente es el de Cuba. El presidente de Estados Unidos advirtió a México y al resto de las naciones que si distribuían petróleo a la isla les impondría una lluvia de aranceles. Sus deseos se han cumplido.

El máximo tribunal, de mayoría conservadora, decidió por seis votos contra tres que la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (IEEPA) «no autoriza al presidente a imponer aranceles» de cualquier naturaleza al no darse las circunstancias que exige la ley. Dicho de otro modo, que el hombre más poderosos del mundo recurrió a ese atajo por cuestiones políticas y no de verdadera urgencia.

El fallo judicial, informa Afp, afecta a los derechos de aduana presentados como «recíprocos» por Donald Trump, pero no a los aplicados a sectores específicos como automóvil, acero o aluminio.

Trump, que ha repetido en varias ocasiones que su «palabra favorita es aranceles», empezó a utilizarlos durante su primera legislatura (2017-2021) como una palanca de presión y negociación. En esta segunda, volvió con más impulso. En enero del año pasado, a los pocos meses de su investidura, en abril, anunció y mostró al mundo su tabla de mandamientos de aranceles. Posteriormente, la mayoría fueron negociados, aunque levantó ampollas en sus socios como la Unión Europea.

Además de aranceles por motivos comerciales, Trump promulgó tarifas aduaneras especiales a socios importantes como México, Canadá y China por los flujos de drogas ilícitas y la inmigración.

«Si el Congreso hubiera tenido la intención de otorgar el poder distinto y extraordinario de imponer aranceles» mediante la IEEPA, «lo habría hecho de forma expresa, como lo ha hecho de manera sistemática en otros estatutos arancelarios», explica el alto tribunal.

La decisión de la Corte Suprema confirma sentencias anteriores de tribunales inferiores según los cuales los aranceles que Trump impuso en virtud de la IEEPA eran ilegales.

Un tribunal comercial de primera instancia dictaminó en mayo que el presidente de Estados Unidos se extralimitó en su autoridad al imponer gravámenes generalizados y bloqueó que la mayoría de ellos entraran en vigor. Este fallo había quedado en suspenso ante la apelación del Gobierno a la Corte.