El dictador cubano, Miguel Díaz-Canel
Díaz-Canel advierte de que Cuba «se defenderá con firmeza» frente a «cualquier agresión terrorista»
La tensión entre Cuba y Estados Unidos alcanzó este miércoles su punto más álgido después de que guardacostas cubanos mataran a cuatro tripulantes de una lancha rápida con matrícula de Estados Unidos. El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, advirtió de que su país «responderá en consecuencia» y, este jueves, el dictador cubano, Miguel Díaz-Canel, ha respondido elevando el tono contra Washington.
«Cuba no agrede ni amenaza. Cuba se defenderá con determinación y firmeza frente a cualquier agresión terrorista y mercenaria que pretenda afectar su soberanía y estabilidad nacional», ha escrito Díaz-Canel en un mensaje en redes sociales. Por su parte, el ministro de Exteriores cubano, Bruno Rodríguez, ha insistido en que «la defensa de las costas cubanas, del territorio nacional y de la seguridad nacional es un deber ineludible».
«Cuba ha debido enfrentar numerosas infiltraciones terroristas y agresivas procedentes de Estados Unidos desde 1959, con un alto costo en vidas, heridos y daños materiales. Se lleva a cabo una investigación rigurosa para esclarecer los hechos», agregó.
Según informó el Ministerio del Interior del régimen cubano (Minint), en la mañana del miércoles se produjo un enfrentamiento con armas de fuego entre una lancha rápida procedente de EE.UU., que había entrado de forma ilegal en aguas territoriales cubanas, y una patrulla de las Tropas Guardafronteras de la isla.
El incidente, registrado en la costa norte de Villa Clara (centro de Cuba) se saldó con cuatro de los diez tripulantes de la lancha abatidos y un total de siete heridos (los otros seis tripulantes de la lancha y el comandante de la embarcación cubana).
El Minint aseguró tras interrogar a los detenidos que la incursión tenía «fines terroristas», que todos los integrantes de la lancha eran cubanos residentes en EE.UU. y que muchos tenían «un historial conocido de actividad delictiva y violenta».
Agregó que dos de los heridos estaban incluidos en su lista terrorista por su «implicación en la promoción, planificación, organización, financiamiento, apoyo o comisión de acciones materializadas en el territorio nacional o en otros países, en función de actos de terrorismo».
También detalló que en la operación se incautaron «fusiles de asalto, armas cortas, artefactos explosivos de construcción artesanal (cócteles molotov), chalecos antibalas, miras telescópicas y uniformes de camuflaje».
El enfrentamiento se produce en un contexto de fuertes tensiones entre Washington y La Habana, evidentes en el bloque petrolero impuesto por EE.UU. a Cuba.