El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, durante un evento en Washington, DC,
Trump estudia realizar una «toma amistosa de Cuba» y confirma contactos con la dictadura comunista
Las declaraciones llegan apenas días después de un incidente armado en aguas cercanas a la isla que ha cobrado la vida de al menos un estadounidense
«Quizá tengamos una toma amistosa de Cuba. Ahora mismo es, por decirlo suavemente, una nación fallida», ha declarado el presidente Donald Trump a los periodistas cuando salía este viernes de la Casa Blanca.
«No tienen dinero, no tienen petróleo, no tienen comida» agregó el mandatario quien al mismo tiempo aseguró que su Administración «está hablando» con el régimen de Cuba y que el Secretario de Estado Marco Rubio, «se está ocupando de ello al más alto nivel».
El presidente aseguró que Cuba está en «serios problemas» y que Estados Unidos podría hacer algo «muy positivo» para los ciudadanos cubanos en el exilio y los que todavía residen en la isla.
«Desde pequeño he oído hablar de Cuba. Todos querían un cambio, y puedo ver que eso está sucediendo», dijo Trump.
Las declaraciones llegan apenas días después de un incidente armado en aguas cercanas a la isla que ha cobrado la vida de al menos un estadounidense.
El Ministerio del Interior de Cuba ha señalado que diez tripulantes de un lancha, que partió de Florida, tenían intenciones de realizar una «infiltración con fines terroristas», sin embargo el Gobierno de Estados Unidos, donde residían los diez tripulantes, investiga el hecho.
Cuatro de los tripulantes de la lancha fueron abatidos por las fuerzas cubanas y los otros seis resultaron heridos. El régimen comunista dice que todos los involucrados son cubanos, pero las autoridades de EE.UU. indican que al menos uno de los muertos es estadounidense.
Mientras tanto, en Miami, capital del exilio cubano, amigos y allegados de los fallecidos en el incidente realizaron una vigilia frente al emblemático Café Versailles donde rindieron homenaje a «la lucha por la libertad de Cuba».
Alberto Rivero Castillo, activista cubano de 60 años y exabogado en la isla, afirmó a Efe que lo sucedido fue, en su opinión, «una masacre».