Brad Cooper, almirante del Comando Central de EE.UU.
Brad Cooper, un experto en las aguas del golfo Pérsico y del mar Arábigo, dirige la ofensiva de Trump contra Irán
Oficial de carrera en guerra de superficie, sirvió en cruceros de misiles guiados, destructores de misiles guiados, portaaviones y buques de asalto anfibio
Brad Cooper, uno de los oficiales del Ejército de los Estados Unidos con más condecoraciones está al frente de la operación Furia Épica, la ofensiva del presidente Donald Trump contra el régimen de Irán.
En junio de 2025, el secretario de Guerra, Pete Hegseth, anunció que Cooper era el candidato del presidente Trump para comandante del Comando Central de los Estados Unidos asumiendo la responsabilidad sobre toda la región de Medio Oriente. Cooper es el primer almirante de la Armada en ocupar el cargo desde William J. Fallon en 2008.
En una conferencia de prensa el jueves pasado, el secretario de Defensa, Hegseth, elogió a Cooper, por su liderazgo y determinación al frente de la ofensiva en Irán. «Este es el tipo de estrategia bélica práctica y orientada a resultados que Estados Unidos exige, y usted la está demostrando con creces», dijo Hegseth al tiempo que agregó: «Usted es el hombre indicado para este momento».
En las redes sociales del Comando Central de los Estados Unidos es frecuente ver a Cooper explicar en vídeos las actualizaciones de la ofensiva. Ha lamentado con mucho sensibilidad la muerte de los soldados que han perdido la vida en la actual contienda, pero ha insistido en el éxito de la operación lanzada el pasado 28 de febrero.
«El poderío militar de Estados Unidos está aumentando. El poderío militar de Irán está disminuyendo», dijo Cooper en un mensaje en X tras dos semanas de bombardeos en Irán. «Seguimos centrados en objetivos militares muy claros: eliminar la capacidad de Irán para proyectar poder contra los estadounidenses y contra sus vecinos».
Cooper, de 58 años, es hijo de un oficial del Ejército estadounidense. Se graduó en 1989 de la Academia Naval y obtuvo una licenciatura en ciencias económicas. Posteriormente estudió Política de Seguridad Nacional y Relaciones Internacionales en las Universidades de Harvard y Tufts.
Descrito por sus allegados como un diplomático uniformado, en los últimos años, como alto mando militar estadounidense en Oriente Medio, el almirante Cooper ha cenado el Shabat con el líder militar israelí Eyal Zamir. Ha sido recibido por Mohamed bin Zayed Al Nahyan, presidente de los Emiratos Árabes Unidos y ha jugado al baloncesto con el presidente sirio Ahmed al-Sharaa recuerda un reportaje del TheWall Street Journal.
Según el mismo medio estadounidense, quienes han servido junto a Cooper en Oriente Medio y otras partes del mundo dicen que el almirante es reflexivo, decidido y mantiene la calma bajo presión.
Entre las misiones a las que ha estado asignado Cooper se encuentran la Operación Tormenta del Desierto; tres operaciones antidrogas frente a las costas de Sudamérica; la imposición de la zona de exclusión aérea sobre Bosnia y Herzegovina y operaciones en el período previo a la Guerra de Kosovo; tres operaciones de interdicción marítima en el golfo Pérsico contra el Irak de Saddam Hussein; un despliegue en el mar Arábigo después de los ataques del 11 de septiembre y la guerra en Afganistán.
Entre otras misiones de su amplia trayectoria se incluyen comandar la Fuerza de Superficie Naval del Atlántico, donde lanzó nuevas iniciativas para ampliar el acceso a la atención de salud mental para los marineros y mejorar la preparación de toda la flota. También comandó el Grupo de Ataque Expedicionario 7 en Okinawa, Japón, donde dirigió el primer despliegue de F-35 del Ejército estadounidense.
Así mismo, comandó las Fuerzas Navales de los Estados Unidos en Corea del Sur y durante este período, sus marineros fueron honrados con la Mención Presidencial de Unidad de la República de Corea, el primer reconocimiento de este tipo a una unidad de la Armada desde la Guerra de Corea. Durante su estancia en Corea del Sur, Cooper recibió el nombre coreano de Goo Tae-il por parte de la Asociación de Amistad de la Alianza ROK-US en honor a su servicio a la península coreana.
Como oficial de alto rango, Cooper se desempeñó como jefe de asuntos legislativos, liderando la relación de la Armada con el Congreso de los Estados Unidos.
Ahora, en Irán, Cooper enfrenta quizás el mayor de sus retos en su carrera militar. La apertura del estrecho de Ormuz al comercio marítimo mundial y la recuperación del uranio enriquecido en manos del régimen iraní son los principales asuntos pendientes de la operación Furia Épica que ya ha cobrado la vida de 14 soldados a su cargo.