El presidente de EE.UU. Donald Trump junto a Marco Rubio y Pete Hegseth en la Casa Blanca
Trump dice que las negociaciones con Irán «van muy bien» y aplaza su ultimátum contra la infraestructura eléctrica al 6 de abril
El mandatario aseguró que el régimen de Irán solicitó este tiempo adicional mientras las conversaciones continúan
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró este jueves que las negociaciones con el régimen de Irán «van muy bien» y extendió hasta el lunes 6 de abril el ultimátum para que Teherán reabra el estrecho de Ormuz o destruirá sus centrales eléctricas.
«De acuerdo con la petición del Gobierno iraní (...) esta declaración sirve para anunciar que suspendo el periodo de destrucción de Plantas de Energía por 10 días, hasta el lunes 6 de abril de 2026, a las 8 pm (Hora de la Costa Este de EE.UU.)», dijo Trump en su plataforma Truth Social.
«Las conversaciones continúan y, pese a las declaraciones erróneas de los Medios de Noticias Falsas y de otros, van muy bien» aseguró el mandatario.
El sábado, el presidente de EE.UU. había dado primero 48 horas al régimen de Irán para reabrir el estrecho de Ormuz, bajo la amenaza de destruir las centrales eléctricas del país. El lunes, en un inesperado giro, anunció que ambos países habían iniciado negociaciones «muy buenas y fructíferas», por lo que concedió un nuevo plazo, de cinco días, que vencía este viernes.
Según el presidente estadounidense, Irán está «suplicando llegar a un acuerdo» y habría dejado pasar a una decena de petroleros por el estrecho de Ormuz como muestra de buena voluntad.
El Gobierno estadounidense hizo llegar a las autoridades iraníes, a través de la mediación de Pakistán, un plan de 15 puntos para poner fin a la guerra, pero Teherán lo ha rechazado.
Mientras la Casa Blanca habla de negociaciones, el Pentágono está preparando distintas opciones de intervención militar para ejecutar un «golpe final» en la guerra de Irán que podría incluir la participación de fuerzas terrestres, según publica este jueves el medio digital Axios.
Por su parte, el ministro de Exteriores iraní, Abás Araqchí, dice que las palabras y el comportamiento de Estados Unidos son «una señal de contradicción», pues a la vez que solicita negociar, sigue la agresión y envía más fuerzas a la región.