Keiko Fujimori, hija de Alberto Fujimori
Castigan a latigazos a un subprefecto en Perú por acudir a un acto de Keiko Fujimori
Rondas campesinas castigan al representante estatal por vulnerar la neutralidad política, mientras las autoridades reconocen la irregularidad, pero critican el exceso en la sanción
Un representante del Estado peruano ha sido objeto de un castigo público al margen de la ley en el sur del país. El subprefecto del municipio de Macarí, Freddy Condori, fue azotado por miembros de las rondas campesinas tras haber participado en un acto electoral de Keiko Fujimori, candidata presidencial e hija del expresidente Alberto Fujimori.
Los hechos se produjeron en Macarí, en la región de Puno, zona del altiplano peruano fronteriza con Bolivia, donde la dirigente de Fuerza Popular realizó una breve visita marcada por la escasa afluencia de simpatizantes, reflejo de su elevada impopularidad en esta área. En las imágenes difundidas del acto aparecía el subprefecto junto a la candidata, circunstancia que motivó la reacción de las rondas campesinas.
Estos grupos, formados por civiles que ejercen labores de vigilancia en comunidades rurales, trasladaron a Condori hasta la plaza pública para someterlo a un castigo físico. Los ronderos justificaron su actuación alegando que el subprefecto había vulnerado el deber de neutralidad política inherente a su cargo, dependiente del Ministerio del Interior y representante del Ejecutivo a nivel local.
El episodio pone de relieve la tensión política y social en Puno, una región mayoritariamente hostil a las candidaturas de derecha. En este territorio persiste el malestar por el respaldo parlamentario que estos sectores brindaron al Gobierno de Dina Boluarte durante la represión de las protestas al inicio de su mandato, así como por las denuncias de fraude electoral formuladas por Fujimori tras su ajustada derrota frente a Pedro Castillo en los comicios de 2021.
El prefecto regional de Puno, Adolfo Pizarro, reconoció que el subprefecto no debió participar en el acto político y anunció que su conducta será evaluada para una eventual sanción administrativa. No obstante, advirtió que las rondas campesinas excedieron sus funciones al aplicar un castigo físico. «Respetamos a las organizaciones sociales, pero entendemos que su labor debe ceñirse a la ley», señaló, recordando que estos grupos cuentan con autonomía para colaborar en tareas de justicia comunal, aunque dentro de límites establecidos.