Peter Magyar, líder del partido húngaro Tisza y virtual nuevo primer ministro de Hungría
Los puntos en común del plan de Gobierno de Peter Magyar con los de Viktor Orbán
El hasta hace solo dos años miembro del Fidesz, el partido de Viktor Orbán, ha reconocido que fue un gran admirador del líder conservador
Mientras la mayoría de los gobiernos de izquierda o «centristas» de Europa celebran la derrota del primer ministro Viktor Orbán, la euforia les hace pasar por alto una realidad: los 16 años de Gobierno conservador cambiaron Hungría y, en ciertas cosas, ni Peter Magyar cambiará el rumbo.
Está claro que Orbán recibió un fuerte voto castigo, pero los valores conservadores del pueblo húngaro ha quedado marcada en las urnas, rechazando decididamente a las opciones de izquierda, favoreciendo a las opciones de derecha y aupando a un nuevo líder que viene de las filas del propio Fidesz de Orbán.
Si bien Magyar es rotundo contra Orbán, a quien señala de liderar un «régimen mafioso», el virtual nuevo primer ministro no dista mucho en temas como el rechazo al ingreso de Ucrania a la UE o la inmigración ilegal.
UE, antisemitismo y Ucrania
Magyar adelantó, en un encuentro con los medios, que planea mejorar las relaciones de Hungría con la UE y con Ucrania y devolver al país a la Corte Penal Internacional (CPI), de la que Orbán la sacó en apoyo del primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, a quien ese tribunal acusa de crímenes de guerra en Gaza.
Con todo, afirmó que mantendrá una relación pragmática con Israel y se refirió a los vínculos entre los dos países y a la presencia de una importante comunidad judía en Hungría. «No vamos a aceptar ninguna forma de antisemitismo», aseguró.
En relación a Ucrania, prometió que no aplicará el veto de Orbán al préstamo de 90.000 millones de la Unión Europea (UE) a Ucrania, para apoyarla frente a la invasión rusa, sin embargo, Magyar enfrió el entusiasmo generalizado que generó su victoria al descartar apoyar, por ahora, el ingreso de Ucrania a la Unión Europea.
«Es totalmente impensable que la Unión Europea admita a un país en guerra», dijo, para añadir que un referendo húngaro no está en el horizonte. «No creo que eso ocurra en un futuro cercano, ni en los próximos diez años», apuntó.
Inmigración ilegal
El futuro primer ministro adelantó que seguirá aplicando una dura política antiinmigración y que mantendrá las vallas que Orbán levantó en 2015 en la frontera sur del país para impedir las entradas de inmigrantes ilegales.
El tema migratorio ha sido uno de los puntos de choque entre la UE y Orbán, que lleva años hablando de supuestos planes para traer a Europa a millones de inmigrantes de África y Asia.
En todo caso, Magyar se mostró convencido de que puede lograr un acuerdo con la UE para dejar de pagar una multa diaria de un millón de euros por violar la legislación europea en materias de asilo.
El político conservador, un economista de 45 años, hizo estas declaraciones ante decenas de periodistas de todo el mundo con un escenario lleno de banderas húngaras flanqueadas por dos de la UE, un emblema que nunca usó Orbán durante sus intervenciones, priorizando siempre la bandera nacional.
El Gobierno de Milei felicitó a Magyar
«Desde el gobierno argentino reafirmamos la voluntad de seguir fortaleciendo la significativa relación bilateral que el Presidente @jmilei ha construido y se vio reflejada en la reciente e histórica visita a Budapest» en marzo último, destacó un comunicado del canciller Pablo Quirno el domingo por la noche.