El presidente estadounidense Donald Trump (derecha) estrecha la mano del presidente chino Xi Jinping
Marco Rubio confirma que Estados Unidos busca la implicación de China en Irán en su beneficio
Unas declaraciones que se producen mientras Trump y Jinping se encuentran reunidos en Pekín, entre otras cosas, para tratar temas de relevancia internacional
El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, ha confirmado este miércoles que Washington espera convencer a China para que asuma un papel más activo para frenar las acciones de Irán en el golfo Pérsico, al considerar que la crisis amenaza directamente los intereses comerciales de Asia.
Unas declaraciones que se producen mientras Trump y Jinping se encuentran reunidos en Pekín, entre otras cosas, para tratar temas de relevancia internacional.
«Está en el interés de China resolver esto. Esperamos convencerlos de desempeñar un papel más activo para lograr que Irán abandone lo que está haciendo ahora y tratando de hacer ahora en el Golfo Pérsico», ha dicho el propio Rubio en una entrevista.
El jefe de la diplomacia estadounidense también ha asegurado que el bloqueo del estrecho de Ormuz y el conflicto han tenido repercusiones en China, al señalar que «un carguero chino fue alcanzado durante el fin de semana», en referencia al intercambio de ataques registrado el pasado viernes entre Irán y Estados Unidos.
«Los barcos chinos están atrapados ahí», ha recalcado Rubio sobre el posible efecto que el bloqueo de Ormuz tiene sobre los intereses energéticos de Pekín.
Washington ha intensificado en los últimos meses la presión sobre Pekín para que reduzca su apoyo indirecto a Irán y para que contribuya a favorecer una desescalada en Oriente Medio, donde ambos países mantienen intereses estratégicos.
China quiere algo a cambio
El presidente chino, Xi Jinping, ante estas declaraciones no ha dudado este jueves en dar una respuesta a Donald Trump. Barriendo para su terreno, el mandatario chino le ha advertido de que sus países podrían «entrar en conflicto» si no se maneja adecuadamente la cuestión de Taiwán, una isla autónoma que reclama Pekín, informaron los medios estatales.
«La cuestión de Taiwán es el tema más importante en las relaciones entre China y Estados Unidos», ha afirmado Xi.
«Si se maneja mal, las dos naciones podrían chocar o incluso entrar en conflicto, lo que empujaría a toda la relación entre China y Estados Unidos a una situación muy peligrosa», ha advertido.