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Smoke rises from the site of an Israeli strike near the southern Lebanese city of Tyre on May 27, 2026. Israel launched broad strikes on Lebanon including near the city of Tyre on May 27, as Hezbollah said its fighters clashed with Israeli forces beyond an Israeli-declared "yellow line" in the south despite a ceasefire. (Photo by KAWANT HAJU / AFP)

EE.UU. bombardea una base iraní y derriba drones en Ormuz mientras Teherán amenaza el tráfico marítimo mundialAFP

EE.UU. e Irán intercambian ataques en medio de las negociaciones para reabrir el estrecho de Ormuz

Washington asegura haber actuado en «defensa propia» tras detectar ataques iraníes contra buques en el estrecho de Ormuz, mientras Trump rechaza cualquier control de Teherán sobre la estratégica ruta energética y recrudece las sanciones contra la República Islámica

Estados Unidos volvió a golpear este jueves objetivos iraníes en el sur del país y derribó cuatro drones lanzados sobre el estrecho de Ormuz, mientras el régimen de Irán respondió atacando una base estadounidense en la región.

Fuentes estadounidenses citadas por medios locales aseguraron que las fuerzas norteamericanas actuaron en «defensa propia» después de detectar drones iraníes de ataque unidireccional que suponían una amenaza tanto para los barcos de la Armada de Estados Unidos como para el reducido tráfico comercial que todavía intenta atravesar el estrecho, parcialmente bloqueado por Teherán.

Según un funcionario citado por The New York Times, Washington abatió cuatro aeronaves no tripuladas y, posteriormente, bombardeó una estación iraní de control terrestre situada en Bandar Abás, principal ciudad portuaria del sur de Irán, desde donde presuntamente se preparaba el lanzamiento de un quinto dron. Horas antes, medios estatales iraníes habían informado de al menos tres explosiones en las inmediaciones de esa localidad.

La operación se produce apenas dos días después de otro ataque estadounidense contra instalaciones misilísticas iraníes en el sur de la República Islámica, una ofensiva que Teherán denunció como una violación del alto el fuego. Desde el anuncio de la tregua, tras más de un mes de enfrentamientos entre Israel, Estados Unidos e Irán, las negociaciones diplomáticas avanzan con dificultad mientras persisten los choques armados en varios frentes de la región.

En represalia, Irán afirmó haber atacado una base aérea estadounidense después de que Kuwait informara de ataques con misiles.

El ejército kuwaití informó de que sus defensas aéreas estaban respondiendo a «ataques hostiles con misiles y drones», aunque no ofreció más detalles sobre el origen ni el alcance de la amenaza.

En paralelo, el régimen de Irán endureció este jueves su control sobre el estrecho de Ormuz. La televisión estatal IRIB informó de que fuerzas iraníes dispararon tiros de advertencia contra cuatro embarcaciones que intentaban atravesar el paso marítimo «sin coordinarse con las fuerzas de seguridad». Según la versión oficial, los barcos ignoraron las advertencias y fueron obligados a retroceder.

El estrecho de Ormuz, por donde transita habitualmente una quinta parte del petróleo y del gas mundial, permanece prácticamente bloqueado, una situación que ha disparado la tensión energética internacional y ha provocado nuevas subidas del precio del crudo.

La Administración de Donald Trump respondió además con nuevas sanciones económicas contra la recién creada Autoridad del Estrecho del Golfo Pérsico, organismo impulsado por Teherán para cobrar tasas a los buques que atraviesen la zona. El secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, acusó al régimen iraní de intentar «extorsionar el comercio marítimo global» y advirtió de posibles represalias contra cualquier entidad que pague dichas tarifas.

Durante una reunión de gabinete en la Casa Blanca, Trump descartó de forma tajante cualquier posibilidad de permitir que Irán controle el estratégico corredor marítimo. «Son aguas internacionales, nadie las va a controlar. Vamos a vigilarlas, pero nadie las va a controlar», afirmó el presidente estadounidense.

El mandatario también negó informaciones difundidas por la televisión estatal iraní sobre un supuesto preacuerdo entre Washington y Teherán para restablecer el tráfico comercial en Ormuz. «El proyecto de acuerdo marco es una invención total», respondió posteriormente la Casa Blanca.

Pese a las tensiones, Trump aseguró que Irán «quiere mucho llegar a un trato», aunque reconoció que Washington todavía no está satisfecho con el estado de las negociaciones.

Desde Teherán, sin embargo, el tono fue muy distinto. Los Guardianes de la Revolución afirmaron que sus fuerzas permanecen «al acecho con los cargadores llenos» ante cualquier nueva agresión. Mohamad Akbarzadeh, alto mando naval iraní citado por la agencia Tasnim, sostuvo que la probabilidad de una reanudación abierta de la guerra es «baja debido a la debilidad del enemigo».

Mientras tanto, el frente libanés continúa igualmente bajo máxima tensión. El ejército israelí ordenó evacuar varios sectores de la ciudad de Tiro, en el sur del Líbano, ante un próximo «uso de la fuerza» contra edificios supuestamente utilizados por Hezbolá, organización respaldada por Irán.

Con el estrecho de Ormuz convertido de nuevo en epicentro de la crisis internacional, la posibilidad de una desestabilización aún mayor en Oriente Próximo vuelve a inquietar a los mercados y a las potencias occidentales.

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