Donald Trump, presidente de los Estados Unidos
Trump pide cancelar los conciertos del 250 aniversario de EE.UU. y propone un mitin tras la renuncia de artistas
Trump arremetió contra los músicos participantes y sugirió un cambio radical en la agenda de los festejos
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha solicitado la cancelación de los conciertos que había programados para conmemorar el 250° aniversario del país.
La decisión surge tras la renuncia en cadena de varios de los artistas principales, un contratiempo ante el cual el mandatario ha propuesto sustituir el festival por un mitin político multitudinario encabezado por él mismo.
A través de su plataforma Truth Social, Trump arremetió contra los músicos participantes y sugirió un cambio radical en la agenda de los festejos. «Deberíamos hacer un gran mitin para 'Hacer a Estados Unidos grande de nuevo' por el 250 aniversario, en lugar de tener cantantes sobrevalorados, a los que nadie quiere escuchar, cuya música es aburrida y que, aun así, no hacen más que quejarse», afirmó el presidente.
También confirmaba haber pedido a sus asesores evaluar la viabilidad de organizar un evento político alternativo bajo el lema «America is Back» («Estados Unidos ha vuelto»).
Los eventos, organizados por Freedom 250, una entidad público-privada respaldada por el gobierno, tenían previsto arrancar el próximo 25 de junio con una gran exposición en el National Mall de Washington, como antesala al feriado del 4 de julio. Sin embargo, el proyecto sufrió un duro golpe tras la retirada de cinco de los nueve artistas inicialmente confirmados, quienes acusaron una excesiva politización de la efeméride.
Los artistas que se 'han bajado del carro'
Entre las bajas más destacadas se encuentran la estrella de la música country Martina McBride y el rockero Bret Michaels, líder de la banda Poison. Michaels expresó su descontento públicamente a través de su cuenta de Facebook:
«Lamentablemente, lo que se nos presentó como una celebración de nuestro país se ha convertido en algo mucho más divisivo de lo que acepté que fuera».
Por su parte, el presidente minimizó las cancelaciones ironizando con que los músicos estaban sufriendo de «miedo escénico». En su lugar, se postuló a sí mismo como el sustituto ideal para el espectáculo, asegurando que planea traer a «la atracción número uno en cualquier lugar del mundo, el hombre que reúne audiencias mucho mayores que Elvis en su mejor momento y a quien algunos consideran el mejor presidente de la historia».