Vista del Tribunal Supremo de Estados Unidos en Washington, D.C
El Supremo frena a Trump y rechaza acabar con el derecho a la ciudadanía por nacimiento en Estados Unidos
La decisión fue adoptada por cincos votos a favor y cuatro en contra de los magistrados que componen la corte
El Tribunal Supremo de Estados Unidos ha rechazado este martes el intento del presidente Donald Trump de limitar la ciudadanía de personas nacidas en territorio estadounidense como hijos de padres indocumentados o con visados temporales, un derecho que la corte considera consagrado en la Constitución.
El dictamen reconoce que «los niños nacidos en los Estados Unidos de padres presentes de manera ilegal o temporal están 'sujetos a la jurisdicción'» por lo que «son ciudadanos desde el nacimiento en virtud de la cláusula de ciudadanía de la Decimocuarta Enmienda».
La decisión fue adoptada por cincos votos a favor y cuatro en contra de los magistrados que componen la corte, y mantiene una interpretación de la Constitución que durante más de 150 años considera estadounidenses a casi cualquier persona que nazca dentro de la nación, con excepciones, como los hijos de funcionarios diplomáticos.
El juez Brett Kavanaugh disintió en parte al no compartir la concepción maximalista de la cláusula de ciudadanía al tiempo que no respalda el decreto de Trump, que eliminaría de facto la ciudadanía por nacimiento.
Otros tres jueces considerados conservadores disintieron del voto de la mayoría al no reconocer la ciudadanía por nacimiento «totalmente» automática.
Trump había prometido en campaña limitar la ciudadanía automática para hijos de inmigrantes irregulares, una medida que firmó el mismo día en que asumió su segundo mandato, el 20 de enero de 2025.
El inquilino de la Casa Blanca acudió el pasado mes de abril a la sesión pública del Tribunal Supremo en la que se debatió la legalidad de la orden, la primera vez que un mandatario estadounidense en ejercicio presencia argumentos orales ante el alto tribunal.
El mandatario estadounidense ha argumentado que la Decimocuarta Enmienda se ha malinterpretado y ha asegurado que EE.UU. es el único país que otorga el derecho de ciudadanía de manera automática cuando se nace en su suelo.
Trump ha asegurado que la Decimocuarta Enmienda, que se aprobó tras la Guerra Civil (1861-1865) para corregir el fallo 'Dred Scott contra Sanford' de 1857 y garantizar ciudadanía a los antiguos esclavos y sus descendientes, solo pretendía otorgar la ciudadanía «a hijos de esclavos».