La madre del soldado Andriy Dubnytsky, Nadia, de 57 años, acaricia la imagen de suhijo en el cementerio de Stepantsi village, Cherkasy
Ucrania acusa a Rusia de ejecutar a cientos de prisioneros a sangre fría en contra de la Convención de Ginebra
En su último mensaje, el marido de Liudmyla Dubnytska le advirtió de que probablemente sería capturado por las fuerzas rusas. Dos días después, ella lo reconoció en un vídeo de soldados ucranianos muertos difundido en redes sociales.
Su pareja, Andriy Dubnytsky, está entre los cientos de prisioneros de guerra que, según el gobierno ucraniano, el ejército ruso ha ejecutado desde la invasión de 2022.
El número exacto se desconoce —varía según distintas fuentes ucranianas e internacionales—, pero Kiev afirma que las ejecuciones revelan una política deliberada de Moscú.
Dubnytsky tenía 25 años cuando fue asesinado en febrero de 2024, mientras las tropas ucranianas se retiraban de la ciudad de Avdiivka, epicentro de los combates en el este de Ucrania, en manos rusas.
Herido durante un intento de retirada, el soldado de la 110.ª brigada permaneció en su posición con cinco compañeros, cuatro de los cuales también estaban heridos.
A pesar de la situación, esperaban ser evacuados.
Cuando llamó a su esposa el 15 de febrero, «estaba extremadamente nerviosa y lloraba», relata Liudmyla, de 27 años, a Afp. Para mantener el ánimo, la pareja prometió tener un hijo al reunirse, un hermano para su hija pequeña. Varias horas después, le envió un mensaje diciendo que probablemente serían capturados. Luego, dejó de responder.
Un vídeo difundido por medios ucranianos revela lo que probablemente ocurrió después: su compañero en el ejército Ivan Zhytnyk estaba haciendo una videollamada a un familiar cuando un soldado ruso le ordenó que depositara las armas.
Dos días más tarde, Liudmyla vio un vídeo en las redes sociales rusas con cinco cuerpos tendidos en un charco helado, teñido de rojo por la sangre. Reconoció el tatuaje de una cruz en la mano de uno de los hombres: era su marido.
Aumento de los casos
La 110.ª brigada confirmó que varios soldados, entre ellos Dubnytsky y Zhytnyk, habían sido asesinados, acusando a las fuerzas rusas de violar un acuerdo para evacuarlos.
La fiscalía ucraniana abrió una investigación por el «disparo a prisioneros de guerra ucranianos desarmados».
No se trata de un incidente aislado. Varios funcionarios ucranianos explicaron a Afp que a partir de 2023 las tropas rusas aumentaron el ritmo de las «ejecuciones».
«Esto se debe a una política rusa que, en la práctica, ha fomentado y facilitado este tipo de crímenes, y cuyos mandos han dado órdenes en ese sentido», declaró Andriy Atamantchuk, miembro de la Fiscalía General de Ucrania y encargado de supervisar las ejecuciones de prisioneros de guerra.
Un informe de la ONU del mes pasado citaba 129 ejecuciones verificadas de prisioneros de guerra ucranianos, y la organización ya había alertado el año pasado sobre un «aumento marcado» de los casos.
Hasta la fecha, Kiev ha abierto 116 investigaciones sobre la muerte de 306 militares ucranianos desde 2022, según Atamantchuk, que apunta que la cifra real es probablemente mucho mayor.
Un funcionario de inteligencia ucraniano aseguró que han registrado «más de 900 militares» muertos en «más de 340» incidentes desde 2022. Bajo condición de anonimato, agregó que esto podría representar «entre el 25% y el 40%» de los casos. Las fuentes explicaron que la diferencia en las cifras se debe a la metodología.
La fiscalía afirmó que se basa en «hechos documentados y probados», mientras que los servicios de inteligencia reciben «información más rápidamente» de unidades en primera línea y otras fuentes.
Las autoridades rusas no respondieron a una solicitud para comentar las acusaciones. Moscú ha rechazado sistemáticamente las acusaciones de crímenes de guerra y, a su vez, acusa a Kiev de cometerlos.
En virtud de los Convenios de Ginebra, los soldados se consideran prisioneros de guerra —y se les conceden las protecciones correspondientes— desde el momento en que se rinden de forma inequívoca.
Ucrania afirma que, en la mayoría de los casos, las víctimas son asesinadas a tiros. En 2023, un vídeo viral en redes sociales mostró a un soldado ruso disparando a un militar ucraniano después de que este gritara «¡Gloria a Ucrania!».
Hasta ahora, solo cinco soldados rusos han sido condenados en Ucrania –dos de ellos en rebeldía–, según el fiscal Atamantchuk.
Sin embargo, no ha perdido la esperanza de hacer «justicia» algún día a las familias, aunque sea dándoles «los nombres de quienes mataron a sus seres queridos».
Para Dubnytska, conocer la identidad del asesino de su marido sería «inútil», dice con lágrimas en los ojos. «No sé cómo eso me aliviaría, aunque algún día supiera quién lo hizo».