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El Príncipe heredero de Arabia Saudí, Mohammed bin Salmán, en RiadGTRES

¿Está Arabia Saudí más cerca de normalizar relaciones con Israel?

El acuerdo nuclear entre Estados Unidos y el país del Golfo podría suponer un primer paso para que este último pase a formar parte de los Acuerdos de Abraham

Tras años de incesantes conversaciones y negociaciones, Arabia Saudí ha logrado llegar a un acuerdo nuclear con Estados Unidos que le permitiría enriquecer uranio dentro de sus fronteras. El príncipe heredero y hombre fuerte del país, Mohamed bin Salmán, tenía entre sus principales objetivos dar el paso hacia la energía nuclear para no depender tanto de los hidrocarburos y, finalmente, ha llegado a un entendimiento con Donald Trump. De esta forma, ambos países buscan fortalecer su relación tras los recientes encontronazos por la guerra en Irán.

Trump y Bin Salmán se enfrentaron el pasado mes de mayo por la negativa del príncipe saudí a ceder su espacio aéreo a los aviones estadounidenses para que realizaran una operación de escolta a buques en el estrecho de Ormuz, bloqueado por el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI). Además, Arabia Saudí ha sido atacado en los últimos meses por Irán en represalia por los bombardeos estadounidenses contra la República Islámica. Todo ello ha aumentado las tensiones entre Washington y Riad.

Ahora, y con este acuerdo nuclear, destinado a un programa con fines civiles, ambos países buscan enmendar esta situación. Asimismo, Estados Unidos prevé que el pacto inyecte miles de millones de dólares en su industria nuclear, empezando por Westinghouse, empresa que diseña muchos de los reactores que se venden en el extranjero. Sin embargo, este pacto levanta algunas ampollas entre los republicanos e Israel, que temen que el reino saudí pueda utilizar el proyecto para desarrollar un arma nuclear.

En su momento, la Administración de Joe Biden condicionó el visto bueno al programa nuclear saudí a que Riad formara parte de los Acuerdos de Abraham y formalizara relaciones con Israel. En 2023, todo parecía apuntar en esa dirección hasta que el grupo terrorista palestino Hamás perpetró el 7 de octubre de ese año su masacre contra el sur del país hebreo y desencadenó la guerra en la franja de Gaza.

Entre las muchas causas que llevaron a los fundamentalistas a cometer semejante atrocidad, muchos analistas apuntaron a la inminente normalización de las relaciones entre el país musulmán suní más importante de la región e Israel. Desde el estallido del conflicto en Gaza, Riad ha descartado cualquier tipo de vínculo con el Estado judío y, de manera pública, respalda la causa palestina y la creación de un Estado independiente.

Ahora, y con el acuerdo nuclear con Estados Unidos sobre la mesa, quizá esa normalización que se estaba cocinando en 2023 pueda estar gestándose de nuevo entre bambalinas y, de esta forma, Washington aplacaría los miedos de Israel ante un Riad con capacidad nuclear. De hecho, el mandatario estadounidense condicionó directamente este jueves el acuerdo de «energía nuclear civil» con la monarquía del Golfo a que «se adhiera a los muy respetados y exitosos Acuerdos de Abraham». Por su parte, el primer ministro hebreo, Benjamin Netanyahu, reaccionó de inmediato asegurando que esto supondría «un avance histórico para la paz en Oriente Medio».

Según publicó el miércoles The New York Times, Trump y Bin Salmán acordaron en noviembre, durante una visita de este último a la Casa Blanca, continuar con la cooperación nuclear civil. Las negociaciones finalmente han tomado forma en el «Acuerdo 123». Este establece un marco jurídicamente vinculante entre Estados Unidos y Arabia Saudí en materia de cooperación nuclear. Las obligaciones derivadas de dicho pacto buscan garantizar la no proliferación de armas nucleares. Estados Unidos tiene 26 acuerdos de este tipo con 51 gobiernos, así como con el Organismo Internacional de Energía Atómica.