Centenares de británicos se manifestaron contra el brexit y pidieron reincorporarse en la EU (Archivo)
Un hombre británico con demencia y cuidados a tiempo completo es obligado a abandonar Suecia por el Brexit
El fallo judicial establecía que la política gubernamental de reducción de la inmigración prevalecía sobre las necesidades médicas del hombre
horace Mason, un británico con demencia de 74 años que lleva viviendo en Suecia 25 años, ha recibido un plazo de 10 días para abandonar el país escandinavo tras perder un caso de judicial sobre inmigración tras el Brexit.
El fallo judicial establecía que la política gubernamental de reducción de la inmigración prevalecía sobre las necesidades médicas y cuidados a tiempo completo que recibía el hombre por la demencia. «El interés del Estado en una inmigración regulada prevalece sobre el interés de Horace Mason en seguir residiendo [en Suecia]» dictaminó el tribunal de apelaciones de inmigración.
George, el hijo de Mason, se enteró por la embajada británica de que las autoridades le habían dado a su padre un plazo de 20 días para abandonar el país.
«Me dio asco. Hemos estado tratando de ocultarle la mayor cantidad de información posible porque, debido a la enfermedad, está confundido y preocupado», afirmó George. «El viernes tuve que contarle lo que había pasado y me bombardeó con mil preguntas: '¿Qué va a pasar? ¿Vendrá la policía a llevarme? ¿Van a derribar la puerta?'. Hoy [lunes] volví a cenar con él y fue lo mismo: '¿Qué va a pasar ahora? ¿Adónde voy a ir en Inglaterra? ¿Me van a arrestar y meter en la cárcel?'» declaró al medio inglés The Guardian.
Su otro hijo, Carl, afirma que su padre «no es capaz de viajar a Gran Bretaña y comenzar una nueva vida de forma independiente». Cuando la capacidad mental de Mason se deterioró, un tribunal nombró a un administrador para tomar el poder notarial sobre sus asuntos. «Ahí fue cuando empezaron todos los problemas», compartió Carl.
En diciembre de 2021 solicitó un permiso de residencia, pero la agencia de migración sueca lo rechazó el pasado mes de noviembre alegando que «no había presentado documentos que demostraran que cumplía los requisitos para tener derecho de residencia».
Como recoge The Guardian, la familia apeló en virtud de la Ley de Extranjería, que permite la residencia de extranjeros en «circunstancias particularmente difíciles». La apelación también fue rechazada.
Presentaron pruebas médicas y argumentaron que su padre tenía derechos en virtud del artículo 8 del Convenio Europeo de Derechos Humanos. Pero, en julio, el tribunal dictaminó que la orden de deportación se mantenía, ya que consideró que existían servicios de atención para personas con demencia en el Reino Unido y que tenía una hija ahí –a pesar de no tener capacidad para cuidar de su padre como su hermano Carl–.
La familia de Mason está intentando presentar una demanda ante el Tribunal Europeo de Derechos Humanos, y ha creado una página en GoFundMe para cubrir los gastos.
Suecia es el país que más deportaciones británicas realiza tras el Brexit
Este caso resuena con varios como el de otra mujer británica de 74 años –también con demencia– que fue amenazada con la deportación. O el reciente caso de la viuda Joyce Thomas, de 78 años, que le dieron tres semanas para abandonar Suecia.
Suecia registra el mayor número de deportaciones post-Brexit de la Unión Europea (UE), según los datos de Eurostat.
El Gobierno británico opina que Suecia está adoptando un enfoque considerablemente más estricto que otros países.
La tasa de rechazo de Suecia –27,5 %– es tres veces superior a la de cualquier otro Estado miembro de la UE –3 % y 4 %–.
David Milstead, miembro de British in Sweden, ha dedicado años a llamar la atención sobre la difícil situación de algunos ciudadanos británicos en Suecia antes del Brexit. «Tanto para las solicitudes presentadas a tiempo como fuera de plazo, el enfoque de Suecia respecto al acuerdo de retirada ignora protecciones clave de dicho tratado y resulta sumamente restrictivo en comparación con otros países. En consecuencia, se siguen arruinando vidas».