Fundado en 1910

radar de vuelos a las 5.30 horas del miércolesFlightradar

El caos aéreo continúa este miércoles en Reino Unido con casi 200 vuelos cancelados

La avería informática que afectó al sistema de control aéreo ya está resuelta, pero el desplazamiento de aviones y tripulaciones mantiene las consecuencias de la crisis

Casi 200 vuelos previstos para este miércoles ya han sido cancelados y, según Flightradar, la mayoría corresponden al aeropuerto londinense de Heathrow. La crisis tecnológica sufrida este martes por uno de los proveedores de servicios de navegación provocó la cancelación de vuelos con origen o destino en aeropuertos del Reino Unido.

Ryanair, easyJet, British Airways e Iberia han sido algunas de las aerolíneas más afectadas. La compañía irlandesa informó de que más de 150.000 pasajeros se vieron afectados. Este miércoles se espera una jornada centrada en el restablecimiento de los servicios aéreos.

Aunque el problema ya ha sido aparentemente solucionado, las aerolíneas afrontan ahora un efecto dominó de carácter logístico. Cientos de aviones y tripulaciones terminaron la jornada en aeropuertos que no les correspondían, una situación conocida en el sector como «fuera de posición». Para reducir el impacto de las cancelaciones, el Ministerio de Transporte británico autorizó vuelos nocturnos en todos los aeropuertos del país.

El fallo se localizó en el sistema automático de procesamiento de planes de vuelo gestionado por NATS, el proveedor público-privado de control aéreo británico, en su centro de control de Swanwick, en Inglaterra. La caída del sistema impidió a los controladores aéreos recibir y validar automáticamente las rutas de navegación de los aviones antes de su despegue.

Para mantener la seguridad y evitar posibles colisiones, el personal tuvo que introducir los planes de vuelo manualmente, un proceso mucho más lento. Esto obligó a reducir drásticamente la capacidad del espacio aéreo y permitió operar únicamente una fracción de los vuelos habituales.

El restablecimiento del sistema no supone, por tanto, el regreso inmediato a la normalidad. La recuperación dependerá ahora de la capacidad de las aerolíneas y de los aeropuertos para absorber el retraso acumulado y recomponer una operativa que quedó alterada en cuestión de horas.