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Donald Trump desde su despacho en la Casa BlancaEFE

Trump prohíbe los productos canadienses y eleva a un 50 % los aranceles tras la escalada comercial

  • El Gobierno de Canadá recalca que mantiene la puerta abierta al diálogo

La guerra comercial entre Canadá y Estados Unidos para estar lejos de apaciguarse. En las últimas 24 horas, las amenazas arancelarias entre los dos países americanos no han dejado de sucederse.

Este martes, el presidente Donald Trump, ante la medida adoptada por el ejecutivo canadiense este lunes, decidía un movimiento aún más tajante: la prohibición de varios productos canadienses en EE.UU.

En principio, la medida afecta a colchones, bebidas alcohólicas o del sector del motor y automóvil. El ultimátum de Trump, anunciado en sus redes sociales, parece ser irrevocable, salvo si Canadá no ofrece lo que considera una reciprocidad plena y justa para las empresas y agricultores estadounidenses.

La medida afecta a los llamados Programas de Adjudicación Múltiple, un sistema mediante el cual el Gobierno federal de Estados Unidos y otras entidades públicas pueden adquirir productos y servicios comerciales a través de contratos previamente establecidos por la Administración de Servicios Generales.

Estas prohibiciones se espera que entren en vigor a partir de finales de mes, aunque los nuevos aranceles de un 50 % a las importaciones canadienses de productos como el queso, aluminios, muebles o embarcaciones se espera que sean efectivos a partir del 15 de septiembre.

Canadá mantiene el canal del diálogo

El Gobierno canadiense ha declarado también este martes que se encuentran evaluando las nuevas medidas arancelarias, y aseguran que, por parte del ejecutivo, mantienen la «puerta abierta a reanudar las negociaciones comerciales» con Washington, pese a la nueva escalada de la disputa bilateral.

El ministro canadiense responsable de Comercio con Estados Unidos, Dominic LeBlanc, ha dicho que la prioridad de Ottawa seguirá siendo «proteger y apoyar a los trabajadores, agricultores, familias y empresas canadienses frente a estas acciones injustificadas».

«Cuando Estados Unidos esté preparado para dialogar, nuestro Gobierno trabajará de buena fe y constructivamente para lograr una relación comercial más segura y mutuamente beneficiosa que respete plenamente la soberanía canadiense», ha recalcado.