El presidente estadounidense Donald Trump en el Despacho Oval
Estados Unidos rebaja el conflicto en Oriente Medio a «una cuestión política» con un mermado apoyo de la ciudadanía
La guerra en Irán, que solo el 25 % de los estadounidenses considera necesaria, es uno de los principales obstáculos electorales
El vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, ha descrito este jueves la guerra en Irán como una mera «cuestión política» durante un discurso en la convención nacional republicana que se celebra esta semana en la ciudad de Dallas en Texas.
En un llamamiento a los votantes de su partido que se oponen a la impopular guerra, que se prolonga ya durante más de seis meses, el líder les ha pedido que no «entreguen el país a un montón de gente loca», en referencia al Partido Demócrata, que se vaticina que puede arrebatar a los republicanos el control del Congreso en los comicios de noviembre.
La convención es la primera de este tipo que celebra el Partido Republicano en su historia, ya que tradicionalmente estos encuentros tienen lugar en años de elecciones presidenciales para elegir al candidato a la Casa Blanca.
El panorama de las 'midterms'
El partido afronta unas elecciones muy reñidas. Tradicionalmente, en las midterms (medio mandato), la formación que ocupa la Casa Blanca pierde escaños en la Cámara Baja, especialmente cuando la popularidad del presidente se sitúa por debajo del 50 %. La de Trump es del 32 %, según una encuesta de Focaldata y el diario Financial Times publicada este fin de semana.
Las encuestas más recientes proyectan una victoria demócrata en la Cámara Baja y sitúan en un 50 % las probabilidades de que cada partido controle el Senado, según indicó este martes el agregador de sondeos Decision Desk HQ.
La guerra en Irán, que solo el 25 % de los estadounidenses considera necesaria, según una encuesta de Ipsos publicada a principios de septiembre, es uno de los principales obstáculos electorales para los republicanos de cara a noviembre.
Según datos de NBC, solo un tercio de quienes se identifican con el Partido Republicano aprueba la manera en que Trump ha abordado el conflicto.