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La Inteligencia Artificial en el debate internacionalCR

¿Por qué ni China ni EE.UU. están dispuestos a frenar la IA pese a las voces de alerta por su descontrol?

Trump alega que «¡Quien gane en la IA, gana» mientras Pekín ve esta tecnología como un nuevo terreno de «rivalidad entre grandes potencias»

mientras Wall Street abrió en rojo el lunes arrastrado principalmente por las pérdidas en el sector tecnológico ante las voces que alertan del avance sin control de la inteligencia artificial (IA), el presidente de EE.UU. Donald Trump aseguró que esta tecnología no necesita más control que el hecho de que él sea el presidente del país.

«El único control o mecanismo de seguridad que necesita la IA es un presidente fuerte e inteligente (¡con un alto coeficiente intelectual!), ¡y Estados Unidos lo tiene de sobra!», escribió Trump en su red Truth Social, en medio de la polémica desatada por las alertas de los líderes del sector sobre los crecientes riesgos de esta tecnología.

La nueva polémica la desató el sábado el director de Anthropic, Dario Amodei, cuando publicó un ensayo para urgir «un ritmo más lento» a la industria ante los crecientes riesgos de seguridad de la IA, una advertencia a la que se sumaron sus rivales Sam Altman, de OpenAI, y Elon Musk, de xAI, un hecho inédito en el sector.

La advertencia llega en un momento de intensa actividad del sector chino, con empresas como DeepSeek, Moonshot, Alibaba, Tencent o Zhipu compitiendo mediante modelos abiertos, precios bajos y rápida implantación comercial que se acercan a los sistemas estadounidenses más avanzados, pese a las restricciones del país norteamericano sobre chips avanzados.

Ante estas preocupaciones Trump argumentó que su Administración «ha impedido que personas de la IA hagan cosas malas o potencialmente malas» y aseguró que ya existe un «enorme poder penal y regulatorio sobre estas empresas», por lo que no se necesita mayor regulación.

Por su parte, el Ministerio chino de Exteriores sostuvo el lunes que la difusión de narrativas de amenaza o fomentar la confrontación solo obstaculizará el proceso de gobernanza de la inteligencia artificial (IA).

El portavoz chino Guo Jiakun defendió en una rueda de prensa rutinaria que el desarrollo de la IA -un campo en el que compiten con dureza China y EE.UU.- concierne al bienestar de toda la humanidad, por lo que todas las partes deben promover conjuntamente una IA «abierta, inclusiva, accesible para todos y orientada al bien».

«Difundir narrativas de amenaza» o impulsar una «competencia malintencionada» solo obstaculizará el proceso de gobernanza global de esta tecnología, declaró Guo, una situación que, opinó, «no beneficia a los intereses de ninguna de las partes».

«¡Quien gane en la IA, gana»

En medio de la nueva polémica alrededor de esta tecnología, Trump agregó que existe «una conspiración enfermiza contra la IA y los centros de datos y el único que está contento con ello es China».

El presidente estadounidense insistió en que Estados Unidos debe seguir liderando el avance de la IA frente al gigante asiático porque« ¡quien gane en la IA, gana».

Por su parte, China respondió a través de una editorial del diario oficialista Global Times, dependiente del Partido Comunista de China (PCCh), donde acusó a parte de la comunidad tecnológica estadounidense de esconder tras esta llamada a la prudencia un «manual de guerra fría» contra la IA china.

Según el rotativo, el llamamiento de Amodei contiene una «agenda oculta» que buscaría «estrangular» el desarrollo chino, con medidas como la prohibición de venta de chips avanzados, para ampliar la brecha tecnológica, y solo después negociar con Pekín una ralentización del sector.

Esta lectura se sustenta en el propio texto del director ejecutivo de Anthropic, que planteó una estrategia en tres fases orientada a regular el ritmo de la tecnología sin ceder la ventaja estratégica a países como China.

«Nuevo terreno de rivalidad»

Asimismo, el ministro chino de Seguridad del Estado, Chen Yixin, definió la IA como un nuevo terreno de «rivalidad entre grandes potencias» y pidió construir una «barrera de seguridad» en torno a la tecnología, reforzando la supervisión sobre datos, algoritmos, infraestructura de cómputo y aplicaciones de uso civil y militar.

También lanzó una crítica velada a Estados Unidos, al que acusó de usar el pretexto de la «seguridad nacional» para limitar el acceso de otros países a equipos y capacidades de vanguardia.

De esta manera, el régimen comunista de Pekín, lejos de buscar ralentizar su tecnología, trata de liderar su desarrollo más allá de sus fronteras: este verano, el presidente chino, Xi Jinping, pidió una gobernanza «precisa y efectiva» de la IA y China lanzó en Shanghái una organización internacional de cooperación sobre IA con una treintena de países.

IA «bajo control humano»

Mientras tanto, el gigante tecnológico Microsoft publicó el lunes un código de conducta provisional para sus modelos de inteligencia artificial (IA) en el que se compromete a mantenerlos «bajo control humano».

El documento, denominado 'Código de conducta para una IA humanista', establece que los modelos de IA de Microsoft deberán estar siempre «al servicio de las personas», respetar los objetivos definidos por sus usuarios y «evitar desarrollar comportamientos propios».

«Las personas importan más que la IA», afirma la compañía en el texto, y enfatiza que «cualquier sistema que no pueda estar bajo control humano debe ser rechazado».