Samir Ousman Alsheikh junto a Bashar al Asad, el 25 de julio de 2011
Estados Unidos condena a 60 años de cárcel al exdirector de una prisión siria por torturas
Samir Ousman Alsheikh, de 74 años, fue declarado culpable de ordenar y participar en abusos contra presos y de ocultar su pasado para obtener la residencia estadounidense
Un tribunal federal de Estados Unidos ha condenado a 60 años de prisión a Samir Ousman Alsheikh, antiguo director de la prisión central de Damasco, conocida como Adra, por su implicación en torturas cometidas durante el régimen de Bashar al Asad. El Departamento de Justicia estadounidense informó este jueves de la sentencia, que también incluye delitos relacionados con el fraude migratorio.
Alsheikh, de 74 años, dirigió presuntamente el centro penitenciario entre 2005 y 2008. Durante ese periodo, los reclusos fueron sometidos a abusos en el denominado 'Ala de Castigo', donde el exresponsable habría ordenado y participado en torturas contra los detenidos.
El jurado ya había declarado al acusado culpable en marzo de un cargo de conspiración para cometer tortura, tres cargos de tortura, uno de fraude de visado y otro de intento de fraude en el proceso de naturalización.
Tres antiguos presos declararon en el juicio
Tres exreclusos testificaron durante el proceso judicial y relataron los abusos que sufrieron, además de las torturas infligidas a otros prisioneros. Según el Departamento de Justicia, Alsheikh participó en atrocidades contra los derechos humanos, entre ellas la represión de opositores políticos.
«La condena en este caso es una prueba del coraje de sus víctimas», declaró el fiscal general adjunto de Estados Unidos, A. Tysen Duva, en un comunicado.
El funcionario advirtió además de que quienes hayan cometido violaciones de derechos humanos no encontrarán refugio en Estados Unidos.
«Los encontraremos, y serán procesados y castigados por sus atroces crímenes», añadió.
Ocultó su pasado para entrar en Estados Unidos
Alsheikh reside en Estados Unidos desde 2020, año en el que entró en el país ocultando sus antecedentes. Posteriormente solicitó la nacionalidad estadounidense en 2023. Fue detenido e imputado en julio de 2024 en Los Ángeles por haber mentido sobre su pasado para obtener un permiso de residencia.
La condena por fraude migratorio se suma así a la pena por las torturas cometidas en Siria.
El caso se conoce después de la caída del régimen de Bashar al Asad a finales de 2024. Una coalición rebelde encabezada por el grupo islamista Hayat Tahrir al Sham (HTS) y sus aliados derrocó al Gobierno tras una ofensiva de once días.
Tras el colapso del régimen, miles de sirios acudieron a las cárceles del país en busca de familiares desaparecidos. La prisión de Adra, situada en las afueras de Damasco, fue uno de los centros penitenciarios vinculados a la represión durante el mandato de Al Asad.