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Delcy Rodríguez y Donald Trump

Delcy Rodríguez y Donald TrumpAFP

Trump y Delcy Rodríguez se reúnen por primera vez en Nueva York, en un histórico acercamiento entre Washington y Caracas

Caracas y Madrid avanzan en un acercamiento paralelo de cara a la Cumbre Iberoamericana de noviembre y la oposición presiona por una fecha electoral

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y la presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, se reunieron el martes en Nueva York por primera vez desde que la mandataria asumió el poder tras la captura del narcodictador Nicolás Maduro, en un encuentro que confirma el giro en las relaciones entre Washington y Caracas.

El encuentro tuvo lugar en el hotel Lotte New York Palace, en Madison Avenue detrás de la Catedral San Patricio de Nueva York, en el marco de la recepción que Trump ofrece tradicionalmente a los jefes de Estado y de Gobierno que asisten a la Semana de Alto Nivel de la Asamblea General de la ONU. Según había adelantado días antes el embajador de Estados Unidos ante la ONU, Mike Waltz, se trató de un «pull-aside»: un saludo informal y breve, no una reunión bilateral formal.

La cita se produjo a escasos kilómetros de la prisión de Brooklyn donde permanece recluido Nicolás Maduro junto a su esposa, Cilia Flores, desde que ambos fueron capturados en una operación militar estadounidense en Caracas el pasado 3 de enero. El narcodictador venezolano se enfrenta a cargos por narcotráfico y su juicio está previsto para junio de 2027. Se desconoce si Delcy Rodríguez visitará a Nicolás Maduro durante su estancia en Nueva York con motivo de la Asamblea General de Naciones Unidas.

Se trata del primer encuentro entre un presidente estadounidense y un gobernante venezolano en más de once años, desde la breve conversación que mantuvieron Barack Obama y Maduro en la Cumbre de las Américas de Panamá, en abril de 2015.

Un acercamiento marcado por el petróleo

Desde la caída de Maduro, la Administración Trump ha respaldado al nuevo Gobierno interino encabezado por Rodríguez —hasta entonces vicepresidenta— y ha restablecido relaciones diplomáticas con Venezuela, rotas desde 2019.

El principal símbolo de ese acercamiento llegó a finales de agosto, con el anuncio de un acuerdo energético que otorga a Estados Unidos el control de buena parte de las reservas petroleras venezolanas, estimadas en unos 65.000 millones de barriles distribuidos en 17 campos estratégicos, con mayor participación de operadores privados. Rodríguez ha descrito el pacto como un paso hacia la recuperación económica y la modernización de la industria petrolera del país. Trump, por su parte, lo calificó como «quizás el mejor acuerdo jamás hecho», y añadió: «al vencedor le pertenece el botín».

Delcy Rodríguez estrecha la mano de António Guterres durante su encuentro en Nueva York

Delcy Rodríguez estrecha la mano de António Guterres durante su encuentro en Nueva YorkAFP

El pacto no está exento de críticas: sectores opositores consideran que a la Casa Blanca solo le interesa el petróleo y que no está impulsando activamente una transición democrática en Venezuela. En Caracas, algunos ciudadanos han rechazado públicamente el viaje de Rodríguez a la ONU, calificándola de mandataria «ilegítima».

Durante el primer día de la apertura del debate de la Asamblea General de la ONU, destacó cuando Delcy Rodríguez se leavantó durante la sesión de discursos del plenario y saludó a Pedro Sánchez. El Gobierno socialista español tiene previsto invitar a Delcy Rodríguez a la Cumbre Iberoamericana de Madrid, prevista para el 4 y 5 de noviembre de 2026. El Gobierno de Sánchez busca que la UE levante o flexibilice las sanciones que pesan sobre ella —prohibición de viaje y congelación de activos, vigentes hasta enero de 2027— para que pueda asistir. El canciller español, José Manuel Albares, ha defendido esa postura argumentando que Rodríguez ya asistió a la cumbre UE-CELAC en Bruselas en 2023 pese a las sanciones, y que recientemente viajó a La Haya para representar a Venezuela ante la Corte Internacional de Justicia sin inconvenientes.

Bernie Moreno propone fecha electoral en honor a Bolívar

El senador republicano de Ohio colombo-estadounidense Bernie Moreno planteó en julio que las elecciones presidenciales en Venezuela se celebren el 24 de julio de 2027, fecha que conmemora el nacimiento de Simón Bolívar. A través de su cuenta en X, Moreno calificó la fecha como «histórica» y agradeció al secretario de Estado, Marco Rubio, por impulsar una nueva etapa de conversaciones hacia la transición política del país. El senador también aprovechó para vincular el homenaje al «Libertador» con un elogio a Trump, a quien llamó «el libertador moderno».

La propuesta llega en medio de la presión de sectores opositores, entre ellos la líder María Corina Machado —Premio Nobel de la Paz y reconocida como cabeza visible de la oposición democrática venezolana—, quienes reclaman elecciones libres con participación de todos los venezolanos, dentro y fuera del país. Machado ha insistido en que cualquier transición debe garantizar comicios verificables, en un contexto donde el Gobierno interino de Rodríguez aún no ha fijado una fecha electoral oficial ni un cronograma claro hacia la democratización.

Una agenda cargada en Nueva York

El encuentro con Rodríguez cerró una intensa jornada para Trump en Nueva York, que incluyó su discurso ante la Asamblea General —centrado en la guerra con Irán— y reuniones con el primer ministro británico, Andy Burnham (en el cargo desde julio), la primera ministra de Japón, Sanae Takaichi, y los líderes del Consejo de Cooperación del Golfo (Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos, Catar, Omán, Kuwait y Baréin).

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