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Un momento de los disturbios registrados en París

Un momento de los disturbios registrados en ParísEFE

La movilizaciones concluyen en Francia con numerosos incidentes pero nada que ver con el sábado pasado

El ministro del Interior, Laurent Núñez, afirma que «las marchas transcurrieron sin incidentes», aunque se han registrado unas 1.000 detenciones

Francia vivió este sábado su segunda jornada de lucha en las calles con una participación similar a la de la semana anterior que acabó con los disturbios más graves de las últimas décadas en el país. Sin embargo, aunque se produjeron enfrentamientos entre Policía y manifestantes en numerosas ciudades, éstos no tuvieron nada que ver con lo ocurrido siete días atrás.

Los sindicatos convocantes situaron la participación en 800.000 personas en toda Francia, el mismo número que el día 17, y el Ministerio del Interior rebajó esta cifra a unas 410.000, una cifra algo inferior al sábado pasado que fue de medio millón de personas.

Las manifestaciones estaban siendo vigiladas por una movilización nunca vista antes, unos 70.000 agentes de policía y gendarmes. Para hacerse una idea, el mayor despliegue policial que ha conocido España se produjo con la visita del Papa el pasado mes de julio y fue de 15.000 policías.

Esta presencia policial masiva no impidió que se registraran enfrentamientos e incidentes en numerosas manifestaciones, pero sus consecuencias nada tuvieron que ver con lo ocurrido hace siete días cuando fueron incendiados numerosos edificios públicos, más de 2.500 comercios fueron saqueados y unas 2.400 personas resultaron detenidas.

De hecho, el ministro del Interior francés, Laurent Núñez, compareció a última hora del día visiblemente satisfecho (el pasado domingo llegó a presentar su dimisión al primer ministro Sebastién Lecornu, que no se la aceptó) para asegurar que «las marchas han transcurrido sin incidentes» aunque, al mismo tiempo, reconoció que se habían registrado alrededor de 1.000 detenciones.

Muchas manifestaciones habían sido prohibidas. De hecho, el presidente de la República, Emmanuel Macron, pidió prohibir todas las manifestaciones que no fueran convocadas por los sindicatos. Y fueron estas las que se han celebrado. Y se iniciaron de una forma más o menos pacífica y reivindicativa contra el alto coste de la vida y la reducción presupuestaria destinada al bienestar social.

Imagen de la manifestación de Burdeos

Imagen de la manifestación de BurdeosEFE

Pero al finalizar muchas de ellas fue cuando los pacíficos se retiraron y quedaron cientos de encapuchados pertenecientes a los 'black block' y 'chalecos amarillos' que se habían infiltrado en las manifestaciones sindicales. Estos terminaron arrojando objetos y bengalas a la Policía que respondió con el lanzamiento de botes de gases lacrimógenos y el empleo de los camiones de cañones de agua.

Los disturbios más graves, como era de esperar, tuvieron lugar en París. Desde pasadas las 17 horas registraron enfrentamientos en la plaza donde concluía la manifestación que estuvo secundada por más de 100.000 personas, una cifra parecida a la del sábado pasado. Sin embargo, para que se puedan hacer una idea de la dimensión de los disturbios, la Prefectura de París, lo que en España sería la Delegación del Gobierno, aseguró que «más de 500 alborotadores están atacando a las fuerzas del orden en la Cour de Vincennes». El sábado pasado los participantes en los disturbios fueron miles. Solo en detenidos, se interceptó a más de 1.000 personas mientras que este sábado hasta las 19:00 horas, el número de detenidos era de 40.

En Toulouse una persona resultó herida grave al explotarle en la mano un artefacto que «le ha amputado varios dedos», según los servicios médicos de la localidad. Por el momento se está investigando se el artefacto lo tenía él o se trata de una granada aturdidora de la Policía que ya ha causado heridas de gravedad en varias personas en diferentes días de disturbios. Otro hecho similar dejó sin tres dedos a un joven en Clermont-Ferrand.

Disturbios en París

Disturbios en ParísEFE

También llamativo ha resultado el enfrentamiento en Niza ya que aquí los disturbios no se han producido con la Policía sino con un grupo de contra manifestantes de ideología conservadora que han salido a la calle para contrarrestar la movilización de la izquierda. «Aún quedan unos 300 manifestantes y alrededor de cincuenta miembros de la extrema derecha», explicaba la Prefectura al anochecer.

Al finalizar los enfrentamientos, la Prefectura anunció la detención de al menos 61 personas de ambos bandos, que tuvieron fuertes peleas como se puede comprobar en distintos videos.

Desde el comienzo de las movilizaciones, hace más de un mes, ha sido la izquierda quien ha tratado de capitalizarlas. Incluso, según el propio Gobierno francés, han sido radicales de la extrema izquierda que, además de las movilizaciones, han promovido los incidentes y enfrentamientos con la Policía.

En evidencia quedó el líder de la formación de extrema izquierda, La Francia Insumisa, Jean-Luc Mélenchon, quien afirmó, tras participar en una de las manifestaciones, que la movilización de este sábado ha sido «una victoria total para el movimiento social». Claro, que se apresuró a hacer estas afirmaciones antes de que se desataran los disturbios que dejan en evidencia una vez más a su formación.

Entrada la noche, los disturbios tenían lugar en ciudades como París, Burdeos, Grenoble, Niza, Estrasburgo entre otras. Aunque siempre en un número muy inferior a los del sábado 17 de octubre.

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