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Marta Torres-Ruiz
CrónicaMarta Torres-RuizNueva York

Las encuestas falsas que perjudicaron a demócratas moderados y dieron alas a los izquierdistas en Estados Unidos

Wedgewood Polls admitió haber inventado sus sondeos cuando estaba a punto de publicarse una investigación sobre el fraude

Corresponsal en Nueva York

Abdul El Sayed, candidato del Partido Demócrata a senador por el Estado de Michigan

Abdul El Sayed, candidato del Partido Demócrata a senador por el Estado de MichiganJeff Kowalsky / AFP

La encuestadora Wedgewood Polls, vinculada al Partido Demócrata, ha admitido haber inventado sus sondeos cuando FiftyPlusOne (consultora de encuestas y análisis político) estaba a punto de publicar una investigación sobre el fraude. Sus datos perjudicaron, según denuncias de candidatos, la campaña de la política demócrata moderada Mallory McMorrow, favorecieron a su contrincante en las primarias de Michigan Abdul El-Sayed y proyectaron una imagen favorable a la demócrata izquierdista Francesca Hong.

¿Cómo perjudicaron a los candidatos demócratas moderados? Con encuestas falsas. ¿Qué consecuencias tuvieron sus estudios falsos? Les hicieron perder donaciones de campaña y, en algunos casos, los candidatos tuvieron que retirarse. ¿Qué han explicado los responsables de Wedgewood Polls? Sus fundadores Jack Sims y Andrew Prater han dicho que era un experimento.

A pocos días de las elecciones legislativas estadounidenses del 3 de noviembre, el escándalo de Wedgewood Polls plantea interrogantes sobre cómo unas encuestas inventadas pueden influir en la percepción pública de una campaña y en las decisiones de quienes la financian. La empresa difundió resultados que parecían ser sondeos legítimos y que llegaron a medios de comunicación y empresas de estudios demoscópicos, entre ellos el influyente periódico The New York Times.

El patrón de los casos conocidos resulta llamativo: una encuesta situó a la demócrata moderada Mallory McMorrow muy por detrás de su rival el izquierdista Abdul El-Sayed en las primarias al Senado por Michigan, mientras otro sondeo colocó en cabeza a Francesca Hong, representante de los izquierdistas, en las primarias demócratas a la gobernación de Wisconsin. En Misisipi, un tercer resultado presentó como competitiva la pelea electoral entre el demócrata Scott Colom y la senadora republicana Cindy Hyde-Smith, cuando en realidad la conservadora iba por delante.

Estos resultados han alimentados sospechas sobre quién podía beneficiarse de la difusión de los datos. Sin embargo, no se ha demostrado que Wedgewood actuara por encargo de un partido o una campaña, ni que su objetivo fuera favorecer deliberadamente a los demócratas izquierdistas. Desde la empresa se ha afirmado que se trataba de un «proyecto experimental» para demostrar cómo una firma ficticia podía introducir datos falsos en el debate público.

Políticos afectados por las encuestas falsas

Mallory McMorrow (Michigan. Demócrata moderada). Primarias al Senado de Estados Unidos. Una encuesta publicada en junio situó a McMorrow con un apoyo de un solo dígito, muy por detrás de Abdul El-Sayed y la congresista Haley Stevens. La candidata abandonó la carrera el 5 de julio y, tras conocerse el fraude, aseguró que el sondeo había perjudicado gravemente su campaña.

McMorrow afirmó que las donaciones se desplomaron, que los voluntarios quedaron desmoralizados y que recibió numerosas preguntas sobre si debía retirarse. Jennifer Holdsworth, responsable de un super PAC favorable a la candidata, sostuvo que varios donantes utilizaron el resultado para retirar su financiación cuando la campaña ya afrontaba una importante desventaja de gasto. En cambio, no se ha demostrado que la encuesta fuera la causa determinante de la retirada de McMorrow, que también afrontaba dificultades reflejadas en otros sondeos.

Francesca Hong (Wisconsin. Demócrata izquierdista). Primarias a la gobernación. Wedgewood publicó un sondeo que situaba a Hong en cabeza de las primarias demócratas para la gobernación de Wisconsin, pese a que apenas había encuestas públicas disponibles sobre la batalla electoral. El resultado catapultó la imagen de la candidata izquierdista. Hong terminó perdiendo las primarias contra el candidato demócrata moderado David Crowley, pero no hay pruebas de que el sondeo falso determinara el resultado o produjera cambios concretos en la financiación de su campaña. El caso muestra cómo una cifra inventada puede contribuir a construir una narrativa de fortaleza electoral sin que exista una medición real que la respalde.

Scott Colom (Misisipi). Candidato demócrata al Senado federal. Wedgewood publicó una encuesta que presentaba como competitiva la batalla de Colom frente a la senadora republicana Cindy Hyde-Smith, que se decidirá el 3 de noviembre en las elecciones de mitad de legislatura. El candidato difundió el resultado entre periodistas como prueba del «enorme impulso» de su campaña.

La publicación contribuyó a alimentar el debate sobre si los sondeos falsos podían influir en las decisiones de gasto de las organizaciones políticas. Sin embargo, no se ha demostrado que la encuesta determinara inversiones electorales ni que alterara las decisiones de los principales comités de financiación, aunque sí en los últimos días el Partido Demócrata está invirtiendo grandes sumas en anuncios de campaña. Cindy Hyde-Smith llegó al Senado tras ser nombrada en 2018 y posteriormente ganó las elecciones especiales de ese año. Este año busca la reelección en un territorio en el que ningún demócrata ha ganado un escaño senatorial desde 1982. En las elecciones presidenciales de 2024, Donald Trump se impuso a la candidata demócrata Kamala Harris por cerca de 23 puntos.

Cómo pudieron perjudicar a los demócratas moderados y favorecer a los izquierdistas

Reducir artificialmente la viabilidad de una candidatura. Una de las encuestas proyectó que, por ejemplo, la candidata demócrata moderada de Michigan no tenía posibilidades. McMorrow aseguró que el sondeo falso agravó las dificultades de su campaña y contribuyó a deteriorar la moral del equipo.

Desincentivar las donaciones. Los donantes de campaña pueden utilizar los sondeos como uno de los indicadores para decidir qué candidaturas apoyar. Varios donantes retiraron su respaldo a McMorrow tras la publicación de la encuesta.

Construir una imagen artificial de liderazgo. El sondeo sobre la izquierdista Francesca Hong la situó en cabeza en una batalla electoral con pocos datos públicos.

Presentar una carrera como más competitiva de lo que indican los datos disponibles. En Misisipi, la encuesta de Wedgewood proyectó una batalla electoral ajustada entre Colom y Hyde-Smith. Este tipo de resultado puede influir en las conversaciones sobre dónde invertir recursos y qué carreras merecen más atención, aunque no hay pruebas de que las organizaciones políticas modificaran su gasto por ese sondeo.

Ganar la atención de los medios de comunicación. Los resultados de Wedgewood fueron recogidos por plataformas de seguimiento electoral y medios de comunicación, como por ejemplo The New York Times.

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