El presidente de Israel, Isaac Herzog, junto al juez Noam Sohlberg, durante la presentación de los resultados electorales en Jerusalén
La comisión electoral israelí descarta irregularidades en las elecciones tras las denuncias de Netanyahu
La comisión electoral israelí ha aseverado este miércoles que no ha encontrado indicios de que se violara la integridad de las elecciones de la semana pasada, después de que el primer ministro, Benjamin Netanyahu, acusara a la minoría árabe israelí de cometer fraude.
El anuncio llega horas antes de que el presidente de Israel, Isaac Herzog, empiece las reuniones para encargar a uno de los candidatos la formación de un Gobierno, en la que los partidos árabes israelíes pueden tener un papel clave.
«Se ha completado una auditoría. Todos los reclamos presentados por las facciones políticas fueron revisados y no se encontró nada que indique un daño a la integridad de las elecciones», afirmó la comisión electoral en un comunicado.
Netanyahu y su partido, el Likud, han acusado de fraude a las formaciones árabes israelíes, que con su buen resultado en los comicios del 27 de octubre contribuyeron a dejar sin mayoría al longevo primer ministro.
Ante estas presiones, la fiscal general israelí, Gali Baharav-Miara, conminó el martes al jefe del Servicio de Seguridad interior (Shin Bet), David Zini, estrecho aliado de Netanyahu, a presentar cualquier elemento que tuviera para apoyar dichas acusaciones de fraude.
En esta línea, la comisión electoral ha anunciado hoy que sus verificaciones no arrojaron «ninguna irregularidad» o indicio de que «los resultados hayan sido alterados».
La comisión detalló que estudió todos los recursos de partidos y particulares, y que examinó a fondo más de 9.000 urnas, «un número sin precedentes».