El presidente paraguayo Santiago Peña llegando a la sede de la Fiscalía
«Voy a ser tu huésped por mucho tiempo»: dijo el expresidente de Paraguay al jefe de unidad donde está detenido
Santiago Peña está en una habitación con aire acondicionado y baño privado
«Voy a ser tu huésped por mucho tiempo». Con esa frase y una sonrisa saludó el expresidente paraguayo Santiago Peña al comandante del Regimiento Guardia Presidencial, el coronel José Dayub, cuando llegó a la unidad militar donde cumple prisión preventiva por el colapso del banco Ueno. Lo contó el propio Dayub este domingo en una entrevista con Radio Ñandutí.
El militar aseguró que Peña, trasladado allí por razones de seguridad, no está «decaído» y que ocupa una de las habitaciones destinadas al personal del regimiento. La describió como «una habitación normal», con cama, ropero, ventilador, aire acondicionado y baño privado. Añadió que el cuartel dispone de un sistema permanente de seguridad perimetral.
El ministro de Defensa, Óscar González, subrayó en una rueda de prensa que el regimiento se limita a cumplir una orden judicial y que el expresidente está en una habitación común, no en una cárcel. Preguntado por un posible traslado a un penal ordinario, el ministro de Justicia, Rodrigo Nicora, respondió que el sistema penitenciario está preparado para recibir a «cualquier tipo de perfil» y que se articularían las medidas necesarias para garantizar su seguridad.
El juez de Garantías de Delitos Económicos, Humberto Otazú, que dictó la prisión preventiva el sábado, ya había adelantado que Peña no irá a una cárcel común. Argumentó que, como exmandatario, es necesario garantizar su permanencia en el país, y que maneja «demasiada información sensible» sobre asuntos como el crimen organizado.
«Mal desempeño de funciones»
Peña, economista de 47 años, fue destituido por el Senado en un juicio político por «mal desempeño de funciones». Después, la Fiscalía lo imputó por presunta lesión de confianza y administración en provecho propio dentro de la investigación sobre el cierre de Ueno, a lo que algunas informaciones añaden el tráfico de influencias.
Según el escrito fiscal, Peña habría intervenido en la colocación, renovación y permanencia de importantes sumas de dinero de entidades públicas y previsionales en ese banco, y habría mantenido una relación económica y corporativa previa con Ueno holding, el grupo al que pertenece la entidad.
El Banco Central de Paraguay ordenó el martes la resolución o cierre de Ueno tras detectar que su índice de solvencia había caído por debajo de la mitad del mínimo exigido. La crisis afectó a unos 2,94 millones de clientes, entre ellos ciudadanos corrientes e instituciones públicas que habían trasladado fondos millonarios a la entidad durante la gestión de Peña.