Un instante de la interminable maniobra de derrapaje
Récord Guinness
La multa que podría poner la DGT al campeón del mundo de derrape en coche
El piloto especialista necesitó más de cinco días de pruebas para batir el actual récord mundial
Antes de nada conviene saber que derrapar en la vía pública se trata de una maniobra ilegal por la cual la DGT nos puede multar la DGT con hasta 200 euros de sanción, a lo que podría sumarse un delito por conducción temeraria.
En este caso el periodista británico Richard Meaden acaba de batir el récord Guinness de derrape controlado, todo ello en un circuito privado cerrado al tráfico, precisamente para evitar problemas con la policía local de Suecia, lugar donde ha tenido lugar la gesta.
De costado
Richard ha sido capaz de recorrer 7,351 kilómetros ‘de costado’, como suele denominarse en argot automovilístico a la maniobra de derrapar lateralmente. En este caso lo hizo al volante de un coche eléctrico, un Skoda Enyaq iV, circulando siempre entre los 49 y los 32 kilómetros a la hora.
Para batir el récord el piloto estuvo más de 18 minutos seguidos derrapando
De esta manera ha batido el récord anterior de 6.321 kilómetros establecido en China en 2022. Richard circuló ‘de costado’ casi 16 minutos de manera ininterrumpida, y estuvo realizando tentativas durante cinco días consecutivos, completando un total de 18 horas de derrape continuas.
Manos de cirujano
Unas cifras para las cuales hacen falta unas condiciones muy especiales según nos confirma el propio Richard. Entre otras cosas necesitas hacerlo sobre una pista deslizante, si puede ser de hielo mejor.
El coche debe tener rebajada la altura de la suspensión, especialmente en el eje delantero, que además debe contar con neumáticos de clavos en el caso de circular sobre hielo, mientras que en el eje trasero debemos contar con gomas de tacos con un agarre muy inferior.
La prueba tuvo lugar en un circuito circular
Richard realizó la prueba sobre una plataforma helada de 40 centímetros de profundidad, para asegurarse de que no cedería con el peso del automóvil.
Más allá de todas estas especificaciones técnicas el resto son manos del piloto y cualidades al volante, entre la que debe destacar la suavidad. Un último detalle, no hay que olvidar desconectar el control de estabilidad ESP, pues sino el coche corregiría la maniobra por considerar que hemos perdido el control... y el sentido común.