Este nuevo centro de carga promete ser el más grande y rápido de Europa
Práctico
¿Cuánto tarda en cargarse un coche eléctrico en el cargador más rápido de Europa?
La velocidad de carga no sólo depende del cargador, sino que hay otros factores que influyen como la temperatura del coche y la batería
Los coches eléctricos aún no suponen ni un 5 % de las ventas en España, una cifra muy baja pero que va creciendo mes a mes. Es cierto que en Europa esta cifra se dispara en algunos países del norte, en los que las matriculaciones de este tipo de automóviles superan ya el 50 % del mercado, aunque muy ligados siempre a la existencia de ayudas públicas.
Este tipo de subvenciones pasan muchas veces de los 10.000 euros, lo que significa que la administración amortigua prácticamente el diferencial de precios con los coches de combustible tradicional.
Ayudas suculentas
En paralelo tantos los fabricantes como la Unión Europea y las empresas de recarga trabajan para reducir los tiempos de recarga de los coches eléctricos, para lo cual existe una única receta: hacer cargadores más potentes.
Modelos como el Kia EV6 ofrecen máxima velocidad de carga
El problema es que en este caso la velocidad de carga no depende sólo del cargador, sino de la potencia que admite el coche, pues al final suele ser el propio coche el que limita la velocidad de carga por protección.
Para comenzar conviene entender cómo funciona la recarga de un coche eléctricos. La batería no deja de ser igual que un depósito de combustible, aunque en lugar de rellenarlo con carburante, le echamos 'electricidad'.
Como un depósito
En un depósito convencional hay mangueras de diferente velocidad para el repostaje, algo similar a lo que ocurre con los cargadores, que tienen diferentes mangueras eléctricas.
En este caso hay una diferencia fundamental, y es que los coches salen de fábrica con un cargador embarcado con una potencia máxima de carga, esto determina la velocidad máxima de recarga que admite la batería. Los cargadores más rápidos permiten potencias de 350 o 400 kilovatios.
Este tipo de conectores identifica la carga rápida
Si tenemos en cuenta que en una batería grande caben 100 kW y en una convencional 60, no es difícil saber cuánto tardamos en repostar en función de la velocidad del cargador. Por ejemplo, en un punto de 50 kW cargamos una batería de 50 kW en una hora.
Cargadores lentos
En cargadores domésticos las cargas las realizamos siempre en corriente alterna, la principal diferencia es que las cargas son más lentas, aunque en paralelo son mejores para la vida de la batería. A grandes rasgos en las instalaciones domésticas tenemos potencias de recarga de 3,7 kW, 7,4 kW, 11 kW y 22 kW, en función de la potencia contratada y la instalación que tengamos.
Los conocidos como cargadores rápidos utilizan corriente continua, lo que determina por ejemplo el tipo de conexión que debemos utilizar. En este caso la potencia se llega a disparar hasta los 400kW y en un futuro se plantea llegar a los 600.
En un enchufe doméstico la potencia de carga es menor, lo que es bueno para la batería
Esta es la potencia que ofrece a día de hoy la estación de carga más grande de Europa, ubicada en Birmingham, en el Reino Unido. Esta cuenta con 180 puntos de carga, entre los que destacan 16 rápidos de 300 kW y 150 de corriente alterna de 7 kW, todos alimentados por fuentes de energía renovables.
En este caso la cuenta es sencilla, siempre que el coche lo permita, en un cargador de 300 kW podemos repostar una batería de 100 kW de en unos 20 minutos, teniendo en cuenta eso sí que los coches suelen ralentizar la carga muchas veces tan pronto como detectan que la batería se calienta, algo muy habitual.
El gran centro de carga de Birmingham
Esta carga es más que suficiente para recorrer 700 kilómetros, en función de la conducción y del gasto energético que realicemos.