Los límites españoles están entre los mas restrictivos de la Unión Europea
Práctico
España reduce los límites de velocidad mientras media Europa se plantea subirlos
Italia y la República Checa ya exploran el camino para subir la velocidad máxima en autopista a 150 kilómetros a la hora
Los límites de velocidad vuelven a protagonizar el discurso automovilístico de los países miembros de la Unión Europea. En este caso la polémica sobre su modificación ha saltado ya con fuerza en naciones como la República Checa e Italia, donde se valora la posibilidad de permitir que los conductores circulen a 150 kilómetros/hora por determinadas autopistas y autovías.
Hay casi tantas voces en contra como voces a favor, pero se echan en falta voces cualificadas, que no sobran precisamente. No es viable reducir la discusión a una simple frase: «la velocidad mata», tal y como ha ocurrido desde hace años en España, un país en el que los límites de velocidad están entre los más bajos y restrictivos de toda Europa.
¿La velocidad mata?
Convendría matizar y decir que la velocidad no mata, lo que mata es la velocidad inadecuada, pues tan peligroso es circular a 180 kilómetros/hora por una autopista de 120 km/h que hacerlo a 20 km/h por una carretera limitada a 90 km/h.
En media Europa el límite es ya de 130 km/h en autopista
La realidad es que en España hace ya años que la DGT ha ido reduciendo los límites de velocidad de manera discreta pero continua.
Inicialmente la reducción de los límites afectó a las carreteras convencionales, donde pasamos de poder circular a 100 km/h a sólo 90 km/h. Poco después la medida afectó a las ciudades, donde se redujo la velocidad a 30 km/h e incluso 20 km/h en determinadas circunstancias.
límites en ciudad
Por último, no olvidemos que con el nuevo código de circulación de 2022 la DGT eliminó la posibilidad de sobrepasar el límite de velocidad en 20 kilómetros/hora durante las maniobras de adelantamiento, una de las medidas más criticadas por el riesgo que añade a la maniobra al permanecer más tiempo en el carril contrario.
Cero fallecidos
Tras estas nuevas limitaciones hay dos argumentos que se repiten como un mantra, por un lado la citada velocidad y por otro las emisiones. El plan europeo Vision Cero, que prevé alcanzar los cero fallecidos en carretera en territorio comunitario en 2050, justifica cualquier media para ello.
Cualquier coche nuevo como el Hyundai Tucson, dispone de innumerables medidas de seguridad
Un análisis más profundo de la situación debería permitir valorar cómo disminuyen el riesgo de accidente los nuevos equipamientos de seguridad de los automóviles, las famosas ADAS, sistemas que se hacen con el control del coche en situaciones de riesgo para tratar de evitarlas. Se trata de la antesala de la conducción autónoma.
Las ADAS madrinas
La realidad dice que la posibilidad de fallecer en un coche viejo es un 70 % superior a hacerlo en un coche moderno, lo que significa que lo que hay que favorecer es que se compren coches nuevos que disponen de estos sistemas.
Una serie de automatismos por los que los ciudadanos están desembolsando mucho dinero y que deberían permitir replantearse los límites de velocidad.
La justificación ecológica tampoco se sostendría con los coches eléctricos, pues en este caso aumentaría los consumos, pero al ser cero emisiones no aumentaría la contaminación, y el gasto de batería tampoco sería problema si se supone que las baterías se recargarán con energía renovable.
En Alemania el límite cambia en función de las condiciones y llega a ser libre
Tras los debates en la República Checa y en Italia, que ya van camino de los 150 km/h, conviene recordar que Alemania es una firme defensora de que no exista límite de velocidad en sus autopistas en determinadas condiciones en las que la seguridad lo justifica.
Límites autopista europa
En paralelo hace ya años que Francia, Italia, Austria, Países Bajos, Dinamarca, Croacia, Eslovaquia, Luxemburgo, Rumanía, República Checa, Eslovenia, Hungría y Grecia tienen un límite de 130 kilómetros/hora en autopista. Mientras que Bélgica y Portugal son los únicos países con los que compartimos límite. En este caso los únicos países más restrictivos serían Suiza, con 110 km/h, y Noruega y Chipre con 100 km/h.