Los coches de combustión aún tienen mucho recorrido por delante
Emisiones
El motivo por el que Bruselas tendrá que echar atrás la prohibición de los coches de combustión
Apenas ha pasado un año desde el anuncio de su prohibición y ya hay indicios que indican un cambio en la normativa
Pese a que ya lo había anunciado meses atrás, el pasado 25 de marzo la Unión Europea aprobaba que a partir de 2035 no podría quedar ningún coche con motor de combustión a la venta en los concesionarios, mientras que los que estuvieran en circulación por las calles deberían dejar de hacerlo antes de 2050.
Un verdadero mazazo al sector que confirmaba los peores augurios, aunque afortunadamente las reticencias de Alemania de última hora lograron que se dejara abierta la puerta de los combustibles sintéticos, un extremo que confirmó Bruselas recientemente cuando se refirió a ellos como combustibles alternativos con cero emisiones.
Combustibles alternativos
Este último concepto engloba también a los biocombustibles, carburantes derivados de residuos orgánicos que también se encuadrarían dentro de los combustibles cero emisiones. Esta es precisamente la clave: los combustibles que demuestren que son capaces de hacer funcionar motores de combustión sin emisiones nocivas serán bienvenidos.
Repsol y Cepsa venden ya este tipo de combustible
A día de hoy, el parque automovilístico europeo está compuesto por unos 294 millones de vehículos, de los cuales tan sólo 1,5 millones de unidades son eléctricos, lo que significa que hoy hay en la calle 293 millones de coches con fecha de caducidad.
293 millones de coches
Es cierto que la edad media del parque móvil europeo ronda los 12 años, lo que significa que, de acuerdo con los planes de Bruselas, aquel que compre un coche gasolina el 31 de diciembre de 2035 tendrá 15 años para utilizarlo, hasta el 31 de diciembre de 2050.
El parque móvil español está muy envejecido y estas medidas le afectarían de lleno
Pero de acuerdo con la teoría, si la edad media es de 12 años, significa que hay muchos coches con muchos más años a sus espaldas.
Por ejemplo, en España el 47 % de los coches hoy tiene más de 15 años y el 23 % tiene más de 20 años. Esto significa que la Unión Europea tendrá que retractarse de sus palabras y permitirles circular siempre que demuestren ser cero emisiones.
Dejando de lado por supuesto a los coches clásicos e históricos, verdadero patrimonio material de la humanidad.