Maniobra de adelantamiento en una carretera de doble sentido

Maniobra de adelantamiento en una carretera de doble sentido

Seguridad

Las dos reglas de oro que la DGT quiere que cumplas cuando te adelanta otro coche

Se habla mucho de las obligaciones del vehículo que decide adelantar, pero el adelantado también debe cumplir dos normas muy estrictas

Está claro que adelantar es una de las maniobras más arriesgadas a las que se enfrenta un conductor. Para empezar el coche que adelanta circula durante unos segundos por el carril contrario y lo que es aún peor, lo hace en paralelo a otro vehículo que viaja en el mismo sentido, lo que significa que no puede volver a su carril aunque quiera.

Una maniobra que sobre el papel podría considerarse una verdadera temeridad y que algunos conductores evitan a toda costa.

Más potencia, más seguridad

Afortunadamente se trata de una maniobra que los conductores tienen muy interiorizada, lo que significa que lo habitual es que se respete siempre la línea continua y discontinua que nos autoriza la maniobra o no.

En este caso se agradece llevar un coche con potencia suficiente que nos permita permanecer el menor tiempo posible en el carril contrario.

La clave es permanecer el menor tiempo posible en el carril contrario

La clave es permanecer el menor tiempo posible en el carril contrario

Sorprendentemente la Dirección General de Tráfico eliminó el año pasado el margen de 20 kilómetros/hora para adelantar, una decisión muy criticada, pues hasta entonces el conductor podía superar en 20 kilómetros/hora la velocidad máxima de la carretera durante esta maniobra, lo que permite permanecer menos tiempo en el carril contrario.

Adelantar y volver a nuestro carril, así de sencillo

Adelantar y volver a nuestro carril, así de sencillo

En paralelo la DGT también incide en las obligaciones que debe cumplir el coche que va a ser sobrepasado. La primera y más importante es no modificar la velocidad, ni acelerar ni frenar, simplemente seguir a velocidad constante por la carretera y la segunda es ceñirse siempre lo máximo posible a la derecha, pero siempre sin pisar la línea ni invadir el arcén.

Las dos reglas de oro

Solo existe una excepción en la que la DGT pide que el coche adelantado modifique su velocidad y frene, y es cuando valora que la maniobra es de riesgo y puede haber un accidente.

Lo que hay que hacer

Acelerar o frenar
Pegarse al lado derecho

En este caso sí pide reducir la velocidad para que el adelantamiento sea aún más rápido y evitar la situación de peligro.

En paralelo, conviene saber que cualquier maniobra como acelerar para impedir un adelantamiento o cambiar de carril e invadir el contrario puede ser sancionado por la DGT con 200 euros, al tratarse de una infracción grave.

Llegado el caso podría ser calificado como conducción temeraria, un delito tipificado por poner en riego la integridad de otros conductores en la carretera.

comentarios
tracking

Compartir

Herramientas