Inicio de una travesía con velocidad reducida
Práctico
La instrucción de la DGT que evita más multas por exceso de velocidad a los conductores
La DGT ha disparado el número de multas por velocidad y la recaudación en carretera de forma exponencial los últimos años gracias, entre otras cosas, a los más de 2.000 radares de los que dispone
Hace ya más de dos años que la DGT aprobó la Instrucción de Movilidad 2022/32 que contenía las grandes líneas directrices para los servicios de vigilancia, regulación y control del tráfico en carretera, algo que recae sobre la Agrupación de la Guardia Civil de Tráfico.
Esta instrucción sirve, entre otras cosas, para transmitir hasta los agentes de Tráfico de la Guardia Civil las normas básicas que deben seguir para desplegar controles de carretera ya sean de alcoholemia o de velocidad, las grandes directrices con las que se pretende evitar por ejemplo los grupos de redes sociales que avisan de la presencia de radares y de controles de alcoholemia.
Avisos en tiempo real
En esta instrucción se regula por ejemplo lo que son los controles combinados de drogas, velocidad y alcohol, el tiempo que deben tardar los agentes en tramitar las denuncias, dónde deben colocarse los controles con mayor frecuencia, los horarios o el tipo de carreteras.
La DGT da intrucciones periódicas sobre el funcionamiento de los controles
Es muy curioso que en el caso de las travesías y en general las zonas donde hay una reducción brusca del límite de velocidad la Instrucción recoge que los radares no deben colocarse justo después de la señal que delimita el acceso a la travesía, pues en este caso muchos de los conductores no han tenido tiempo material para frenar y es habitual que circulen ligeramente por encima del nuevo límite de velocidad.
Así dice la instrucción
Según dice la instrucción literalmente: «La ubicación del control se dispondrá a una distancia tal que permita al usuario de la vía adecuar su velocidad de circulación a las nuevas exigencias de la vía».
Esta instrucción es extensible a cualquier cambio en el límite de velocidad de una carretera, pues entonces los radares cometerían verdaderas escabechinas entre los conductores.
Radar oculto en la maleza de la carretera
La verdad es que tiene todo el sentido, pero choca un poco con situaciones como las que provoca la DGT cuando se despliegan radares ocultos detrás de señales de tráfico o quitamiedos de la carretera.