La DGT desaconseja viajar y exige llevar cadenas en el maletero
Seguridad vial
Lluvia engelante, el desconocido fenómeno atmosférico del que advierte la DGT estos días
La DGT ha activado los protocolos por tormentas de agua y nieve y desaconseja salir a carretera hasta que mejoren las condiciones
La llegada de un frente frío cargado de lluvia y nieve ha provocado que la Dirección General de Tráfico haya activado todas las alertas en carretera y haya pedido a los conductores que eviten desplazarse en coche salvo que sea indispensable y utilizando siempre la red principal, pues es la que dispone de mayor mantenimiento.
En este caso, la DGT ha avisado de un fenómeno nada común, se trata de la lluvia engelante. Este tipo de fenómeno es tan curioso como peligroso para la circulación por carretera.
Peligroso en carretera
En concreto se trata de un tipo de lluvia muy peculiar en la que las precipitaciones se producen en forma nieve, pero los copos van sufriendo cambios de estado a medida que caen. Primero los copos que han salido de las nubes se deshacen y se convierten en lluvia conforme van cayendo.
Este es el efecto que provoca la lluvia engelante
Pero las bajas temperaturas provoca que cuando tocan el suelo o cualquier objeto se congelen al instante, lo que forma una capa de hielo muy fina y transparente allí donde cae.
Capa de hielo muy fina
El peligro es que cuando se acumula sobre el asfalto se crea una película extremadamente fina y transparente que es muy difícil de distinguir cuando se está al volante de un vehículo, lo que puede provocar que perdamos el control del vehículo con suma facilidad.
Afortunadamente al ser tan fina se deshace con mucha facilidad, lo que provoca que no dure mucho tiempo sobre el asfalto, salvo que las temperaturas sigan muy bajas y además llueva, en cuyo caso se formarían placas de hielo con toda seguridad.
Episodio de lluvia engelante cerca del mar
Al volante de un coche en caso de pisar una placa de hielo no existen demasiados consejos válidos, salvo sujetar el volante con firmeza, no hacer movimientos bruscos y no acelerar ni frenar, intentando que el coche retome su trazada cuando pase el hielo y pisemos de nuevo sobre el asfalto.