Los fuegos eléctricos son bastante complicados de manejar
Incendio
Los bomberos explican las medidas de seguridad necesarias para dormir tranquilo con un coche eléctrico en el garaje
Aunque los eléctricos no arden con facilidad, conviene tener claro que es algo que puede ocurrir, por lo que hay que tener protocolos y medios muy claros para saber cómo actuar
La implantación del coche eléctrico llega acompañada de muchos más problemas de convivencia de los previstos inicialmente.
Lo que Bruselas planteó como una transición ordenada en la que los compradores se los quitarían de las manos a las marcas se ha convertido en una patata caliente que nadie sabe muy bien cómo va a terminar.
Una patata caliente
El principal problema es que el plan ha fallado por el lado que nadie esperaba, pues han sido los compradores los que han puesto orden y han dicho que no quieren coches eléctricos, al menos a cualquier precio.
Detector de humo en combinación con un extractor de humos: obligado
En paralelo han salido a la luz algunos problemas inesperados, como por ejemplo los incendios espontáneos que generan en contadas ocasiones.
Se trata de un contratiempo que afortunadamente es poco frecuente, pero que cuando ocurre exige una respuesta contundente y precisa para que el incendio no se conviertan en un problema.
Cámara y detector de humos
Tras el luctuoso suceso de un coche híbrido enchufable en la capital, que no deja de ser un minicoche eléctrico, los propios bomberos sacaron un protocolo de requisitos que deberían tener os garajes para evitar problemas.
En este caso es normal que se haya generado cierta incertidumbre en los domicilios que duermen con un coche eléctrico debajo, ya sea en una vivienda unifamiliar o en una comunidad de vecinos.
La cámara térmica permite que veamos en el móvil que sube la temperatura en la batería
En este caso los requisitos ya se aplican en el país que probablemente más sabe de coches eléctricos en el mundo: China.
Ellos sí que saben
Allí las plazas para coches eléctricos no sólo están diferenciadas, sino que cuentan con dos sistemas clave de control: por un lado una cámara térmica que detecta el incremento de calor previo que sufre la batería antes de arder (embalamiento) y por otro un detector de humos que avisa mediante los teléfonos móviles de la presencia de humo en el garaje, dos sistemas que permiten anticiparse a que el incendio se haya convertido en un problema.
El manejo de la manta térmica debe ser manejada siempre por profesionales
El conjunto de medidas se completa con una salida de agua o bomba de extinción automática sobre el coche eléctrico y una manta térmica que permita cubrir el vehículo y apagarlo al menos temporalmente hasta la llegada de los bomberos, siempre teniendo claro que los gases son tóxicos.